Extra III • Un nuevo capítulo.
Con un gesto rápido, extendió la mano derecha hacia la luz del sol. El destello fue inmediato. Un anillo. Sencillo, elegante.
El sonido que salió de mi garganta fue más un jadeo que un grito. Apenas tuve tiempo de procesarlo.
—Daryl me pidió matrimonio —anunció, y su risa explotó sin contención, libre, auténtica—. Y le dije que sí.
El jardín estalló.
La silla volcó detrás de mí cuando me puse de pie de un salto. No recuerdo haber rodeado la mesa; solo sé que al segundo siguiente la estaba abra