LUCA
El silencio de la noche se había roto con el estruendo de los disparos. Luca De Santis corría por el pasillo de la mansión Moretti con el corazón martilleándole en el pecho. Cada segundo que pasaba lejos de Bianca era una tortura. Su mente, entrenada para mantener la calma en situaciones extremas, ahora era un torbellino de pensamientos caóticos.
*Bianca. Tengo que llegar a Bianca.*
El ataque había sido perfectamente orquestado. Los guardias de la entrada principal habían sido neutralizados