BIANCA
La luz del amanecer se filtraba por las cortinas de la habitación cuando Bianca abrió los ojos. Había dormido apenas unas horas, pero su mente estaba completamente despejada. La decisión que había tomado durante la noche pesaba sobre ella como una armadura: incómoda pero necesaria.
Se incorporó en la cama y observó los documentos esparcidos sobre la mesita de noche. Informes, fotografías, planos del complejo de Salvatore. Todo lo que Luca y su equipo habían recopilado durante meses. Tomó