Mundo ficciónIniciar sesiónLuca
La humedad de la bodega se colaba por las paredes, lenta y pegajosa, como una lengua arrastrándose por el concreto. Olía a óxido, a pólvora reseca, y a algo más… algo que los hombres como yo podíamos oler antes de que ocurriera: traición.
El tipo estaba sentado en una silla







