Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella
El olor a alcohol y desinfectante fue lo primero que me golpeó. Luego, el silencio. No ese silencio tranquilo que te abraza, no. Este tenía filo. Era espeso. Como si el aire supiera que estuvo a punto de no respirarse más.
Intenté mover los dedos. Una punzada me recorrió el brazo. La sie







