Isabella
El reflejo en el espejo me devolvía una mirada que ya no reconocía como propia. Mis ojos, antes ingenuos, ahora escrutaban con la frialdad calculadora que había heredado de mi padre. Me ajusté el traje negro —sastre italiano, corte impecable— mientras repasaba mentalmente el discurso que daría en menos de una hora. Hoy no era cualquier día. Hoy la hija de Salvatore Moretti dejaría de ser una simple heredera para convertirse en la arquitecta de un nuevo imperio.
—¿Estás lista? —La voz d