Dante no dormía bien desde hacía tres días.
No era algo que pudiera atribuirle a un problema concreto. Ferreira Group cerraba el trimestre con los números en orden, los Velarde habían quedado en silencio después del mensaje que les mandó, la distribución del compuesto avanzaba dentro de los parámetros esperados. No había ninguna razón operativa para que se quedara mirando el techo a las dos de la mañana con Valentina dormida a su lado y algo en el pecho que no sabía cómo clasificar.
Llevaba año