Esposa mía, tu me perteneces

Esposa mía, tu me pertenecesES

Mafia
Última actualización: 2026-06-26
Sofia Lodeiro  Recién actualizado
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Resumen
Índice

Valentina nunca eligió a Dante Ferreira; su matrimonio fue un contrato y el divorcio, su primer acto de libertad, pero él no está dispuesto a dejarla ir. Esa misma noche la somete a un compuesto capaz de alterar la voluntad y convertir el deseo en necesidad, aunque lo que debía ser control se vuelve algo más peligroso cuando Valentina no solo se queda, sino que empieza a acercarse, provocarlo y derribar las barreras que él mismo construyó. Mientras el poder de Dante crece en el mundo criminal, también lo hace una amenaza invisible que lo observa desde las sombras, hasta que un ataque lo cambia todo: sin memoria, sin pasado, sin recordar a la mujer que ahora lleva a su hijo. Y Valentina, con la verdad en sus manos, no huye, decide quedarse, porque esta vez no será la droga la que la ate, sino algo mucho más irreversible.

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Capítulo 1

Capítulo 1: Una cena razonable

—Quiero el divorcio.

La voz de Valentina cortó el aire como un latigazo. Dejó caer la carpeta sobre la mesa con un golpe seco que resonó en las paredes de cristal del piso veinticuatro del Ferreira Group. 

Sus ojos ardían con determinación y años de frustración acumulada mientras miraba fijamente a Dante Ferreira.

Él estaba de pie junto al ventanal, con Milán extendiéndose a sus pies como un reino que dominaba. Se giró lentamente, todavía con el teléfono en la oreja. Su expresión apenas cambió, pero el ambiente se volvió denso, casi asfixiante.

Dante colgó sin despedirse y la observó en silencio. Un silencio pesado, cargado de electricidad.

Se acercó a la mesa con pasos deliberados, abrió la carpeta y pasó las páginas con esa lentitud exasperante que siempre usaba como arma. Valentina permaneció de pie, rígida, sin apartar la mirada. Cuatro años le habían enseñado que con Dante, el primero que bajaba los ojos perdía.

—Está bien —dijo él finalmente, cerrando la carpeta con calma letal.

Valentina sintió que el mundo se tambaleaba.

—¿Perdón?

—Está bien —repitió Dante, acercándose hasta quedar a solo un paso de ella. Su presencia era abrumadora—. Pero tengo dos condiciones.

Valentina cruzó los brazos con fuerza.

—Esta noche cenamos juntos. Me presentás tus razones… y yo te presento las mías.

—¿Y la segunda? —preguntó ella, con un nudo en la garganta.

Dante se inclinó hacia su oído, tan cerca que su aliento le rozó la piel. Su voz bajó hasta convertirse en un susurro oscuro:

—Que te acuestes conmigo. Y mañana firmo los papeles y te dejo libre.

Valentina soltó una risa sarcástica, fuerte y amarga, que llenó la oficina.

—Ni loca —escupió entre risas cortantes, retrocediendo un paso—. Ni en tus mejores sueños, Dante. ¿De verdad creés que voy a acostarme contigo solo para que me des el divorcio?

Dante la miró con intensidad. Aunque fuera sarcástica, la sonrisa de su esposa cuando estaba enojada tenía algo peligrosamente sexy. Esa mezcla de furia y desafío encendía en él algo primitivo que llevaba cuatro años conteniendo.

—Es eso o no firmo —respondió con frialdad absoluta—. Una cena y una noche. Después sos libre.

Valentina lo miró con puro desprecio, la rabia vibrando en cada palabra:

—Llevamos cuatro años casados y nunca me has tocado. ¿Ahora, de repente, para darme el divorcio querés tener sexo conmigo? —Su voz temblaba de indignación—. Qué patético.

Dante no respondió. Solo la observó fijamente. Valentina agarró la carpeta con violencia, se la puso bajo el brazo y caminó hacia la puerta con la espalda recta, aunque por dentro hervía de humillación y furia.

Ella salió. Dante esperó a que la puerta se cerrara completamente, sacó el teléfono y marcó un número que no tenía guardado con nombre.

—Necesito que esta noche esté todo listo. La dosis completa, en el vino.

—¿Está seguro, señor Ferreira? El compuesto todavía está en fase de pruebas, los efectos en humanos no están del todo...

—¿Funciona o no funciona? —interrumpió Dante con impaciencia.

—Funciona, pero...

—Entonces está listo. —Colgó.

Dante se quedó de pie frente al ventanal, mirando la ciudad que se extendía abajo. Cuatro años de matrimonio y Dante Ferreira todavía no sabía cómo era realmente la risa de su esposa. La había escuchado solo una vez, a través de una puerta cerrada, mientras ella hablaba por teléfono con su hermano. Había durado apenas tres segundos. Hoy, por primera vez frente a él, había vuelto a oírla… aunque esta vez había sido una risa sarcástica, llena de desprecio. Y aun así, ese sonido breve le había removido algo profundo.

Valentina pasó la tarde repitiéndose que la cena era solo un trámite. Que escucharía lo que él tuviera que decir, lo contradiría y obtendría los papeles firmados. Sin embargo, la humillación ardía en su pecho. Por eso, antes de que su esposo llegara a la mansión, tomó una decisión.

Antes de las ocho bajó a la cocina y, con voz baja pero decidida, le pidió a la empleada de confianza algo que aumentará el deseo sexual de Dante, pero que al mismo tiempo inhibiera levemente sus pensamientos, para que él no sintiera que estaba haciendo algo fuera de su voluntad. La mujer no hizo ninguna pregunta. Simplemente abrió un cajón, sacó un pequeño frasco con líquido transparente y lo dejó sobre la mesada.

—No tiene sabor —dijo solamente—. Con una gota alcanza y su efecto es lento.

Valentina tomó el frasco y entro al comedor con el corazón latiéndole con fuerza.

A las ocho en punto entró. La mesa estaba puesta con dos velas encendidas, dos copas de vino tinto ya servidas y comida que olía deliciosa. Aprovechando que Dante aún no había llegado, vertió unas gotas en su copa y varias en su comida. Luego fingió que acababa de entrar.

—Esto parece más una cita que una negociación —dijo ella sentándose, con tono helado.

—Pueden ser las dos cosas. ¿Empezamos? —respondió Dante, apareciendo en ese momento.

—Sí —dijo Valentina—. Llevamos cuatro años de matrimonio y los dos sabemos que esto nunca fue un matrimonio real. Fue un contrato entre tu padre y el mío. Los dos están muertos, así que ya no hay ninguna razón lógica para seguir.

—¿Ninguna? —preguntó Dante, tomando un sorbo de su vino sin imaginarse lo que contenía.

—Ninguna que yo vea. Si vos ves alguna, decime.

Dante la miró con una intensidad que cortaba el aire.

—Sos la única persona en este mundo que entra a mi despacho sin llamar.

—¿Ese es tu argumeto para no divorciarte? —preguntó ella con incredulidad.

—Es una observación.

—Necesito algo mejor que una observación —respondió Valentina, ya irritada.

—¿Hay alguien más, o esto es solo aburrimiento? —preguntó él.

—No —dijo ella con sinceridad—. Estoy cansada, eso es todo. Cuatro años viviendo con un extraño en la misma casa es suficiente.

—¿Un extraño? —repitió él.

—No me conocés. Yo no te conozco. Nos cruzamos en los pasillos y aparecemos juntos cuando hay que aparecer. Eso no es un matrimonio.

—Te conozco más de lo que creés, Valentina —dijo él, mirándola fijamente.

Valentina sostuvo su mirada, desestabilizada. Esa no era la respuesta que esperaba.

—Comé algo —dijo él, señalando el plato.

—No cambies el tema.

—No lo estoy cambiando. No comiste nada desde que te sentaste a la mesa.

Valentina bajó la vista y empezó a comer. Dante comió también. Durante unos minutos el silencio cayó sobre ellos, denso y cargado.

—¿Qué necesitarías para quedarte? —preguntó él de pronto.

—Eso no es una pregunta que debería tener respuesta a estas alturas.

—Respondela igual.

—Dante...

—Valentina. ¿Qué necesitarías?

Ella dudó un segundo, casi tentada, pero sacudió la cabeza.

—Nada que vos estés dispuesto a dar.

Él asintió levemente.

—Tomá el vino. Es uno de los mejores de la región, te va a gustar.

Valentina lo observó un segundo antes de beber. Dante no apartó la mirada de ella ni un instante.

El silencio se volvió pesado. Dante comenzó a sentir cómo un calor lento e incontrolable empezaba a extenderse por su cuerpo. Su respiración se hizo más profunda, sus pupilas se dilataron ligeramente y su mirada sobre Valentina se volvió más oscura, más hambrienta.

Valentina, en cambio, solo sentía una extraña pesadez y un leve mareo, sin entender del todo qué estaba pasando. Ninguno de los dos era consciente de que ambos habían drogado al otro.

Y la noche apenas estaba comenzando.

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78 Reseñas · 78 bookdes.reviews
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Chispa AJ
Enamorada de Dante, el chico malo de mi sueños 🫶🏻 me encanta esta novela, tiene todo lo que se puede pedir, romance, pasión, sexo desenfrenado, peligro, emoción, plot twist, todo. simplemente me encanta!!!!!
2026-06-26 22:48:22
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Adamis Mckeson
Una historia de pasión, misterio, venganza y mucho drama. Sigue actualizando autora, me encanta la historia
2026-06-26 02:05:04
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Dami Saint Michael
Excelente novela!! Me encanta, en especial Dante y sus dotes para el amorrrrrrr... qué envidia a Valentina!!
2026-06-25 22:05:19
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mariaangel1992
No entiendo a Valentina, ¿Que es lo que planea? Dios, me tiene al borde de un colapso, la quiero dejar sin pelos, haber si reacciona
2026-06-25 05:47:44
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MARISOL DUARTE
Se hace el duro Dante, ya lo veré arrodillado a los pies de ella, loco de amor.
2026-06-24 21:23:23
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Diana C. Acosta
Ay, Dante. Sufrirás más que Valentina por andar de loco inventando. Ya quiero ver los 3 Doritos después. Muy buena la novela.
2026-06-24 14:45:29
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Francis Laredo
Disfruté leer el primer capítulo. Amé cuando Dante puso a temblar a Valentina pidiéndole que se acostara con él antes del divorcio ... yo corriendo lo aceptaría, jaja
2026-06-23 09:14:04
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Lolita24
Sólo tengo por decir, que Valentina y Dante, me hacen explotar. este paso no sé, si quiero que estén juntos ......
2026-06-22 02:54:54
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Inés Ávila
Cada capítulo promete, pero Valentina me tiene intrigada con su actitud, no se que pensar, me gusta ésta historia
2026-06-21 10:44:47
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Diana C. Acosta
Creo que a Dante se le está yendo de las manos lo que está haciendo con Valentina. Siento que en cualquier momento ya no le va a gustar ni a él mismo haberlo hecho.
2026-06-21 10:36:43
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MARISOL DUARTE
La prota se crece capítulo a capítulo. Esto se pone más bueno, que le demuestre Valentina a Dante que ya no es la misma.
2026-06-20 22:34:10
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mariaangel1992
Estos dos, están haciendo que me salgan canas del coraje. Espero que se arreglen o si no, los hago yo. He dicho
2026-06-20 07:51:40
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Dami Saint Michael
🩵🩵🩵🩵 acá solo se entra si estás dispuesto a quemarte!
2026-06-20 02:18:22
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Dami Saint Michael
Una sola cosa: Dante es ardiente. 🩵 Me encanta! Una novela que atrapa desde el primer capítulo; la atmósfera, la tensión. Lo tiene todo!!
2026-06-20 02:18:01
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Sofi B
Una historia muy bien contada. Cada personaje aporta algo importante y ninguno se siente de más. Me gustó especialmente cómo las emociones están escritas de forma tan auténtica que es fácil entender las motivaciones de todos. Definitivamente se convirtió en una de mis lecturas favoritas :')
2026-06-20 00:53:41
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101 chapters
Capítulo 1: Una cena razonable
Capítulo 2: Lo que firmaron sus padres
Capítulo 3: Lo que una mujer le enseñó
Capítulo 4: Lo que el cuerpo no consulta
Capítulo 5: Cuarenta y ocho horas
Capítulo 6: Lo que ya no recuerda querer
Capítulo 7: Lo que se ordena en silencio
Capítulo 8: Lo que ella ya no cuestiona
Capítulo 9: El peso del apellido
Capítulo 10: Órdenes sin retorno
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