Valentina llevó la copa a sus labios y se detuvo apenas un segundo, había algo en el aroma, algo leve, difícil de ubicar, que no terminaba de encajar del todo, pero no le dio importancia, era vino caro, probablemente eso explicaba todo. Bebió.Dante no apartó los ojos de ella mientras lo hacía.No era la primera vez que la observaba así, pero esa noche había algo distinto en la forma en que la sostenía con la mirada, como si estuviera midiendo algo que todavía no terminaba de entender.Valentina dejó la copa sobre la mesa y permaneció quieta un instante más de lo normal. No era incomodidad, no todavía. Era una sensación leve, como un pensamiento que no terminaba de formarse y se perdía antes de tener nombre.Parpadeó y siguió.—Dijiste que ibas a darme el divorcio. Estoy acá cumpliendo mi parte. ¿Y la tuya?Dante no respondió de inmediato. La observó un segundo más de lo habitual. —Te hice una pregunta antes y no me la respondiste bien.—¿Cuál?—Qué necesitarías para quedarte.Valent
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