Reyes, que había seguido el grupo, dio un paso adelante con una expresión que mezclaba alarma con algo que en otro contexto habría parecido fascinación científica.
Dante lo miró. —Tráela de vuelta.
Uno de los hombres fue a buscarla pero la mujer no hizo caso y se quedó afuera cumpliendo la orden de Dante. Entonces el fue hacia ella para darle otra orden
—Volve con tu marido —dijo Dante. —No te muevas hasta que yo lo diga.
La mujer fue directamente al lado de Prieto y se quedó quieta. Prieto la