Mundo ficciónIniciar sesiónUna jaula de oro, un matrimonio cruel y el regreso de un fantasma del pasado. Cassia Vance conocía muy bien las reglas: ser una esposa obediente, una buena y abnegada futura madre y una mujer sacrificada por la reputación de su apellido. Obligada a casarse con Adrik Gavrilov, Cassia sacrificó el amor por el deber, dejando atrás a Donovan, su mejor amigo, el único hombre que le ofreció una salida. Creyó que podría soportar un matrimonio frío, que el peso de su apellido la haría fuerte y que todos esos sacrificios valdrían la pena si su madre se sentía orgullosa de ella. Jamás imaginó que se convertiría en la presa de un hombre despiadado, alguien que no solo disfrutaba su sufrimiento, sino que lo exhibía como una prueba de su poder. Cuando por fin logra escapar, se aferra a la única oportunidad de reconstruirse lejos de los fantasmas de su pasado. Una nueva vida, una identidad silenciosa y un temor siempre presente. Pero el destino no la deja respirar. En su primer día como secretaria de una influyente empresa de arquitectura, Cassia se encuentra con Donovan Gavrilov, el mejor amigo que alguna vez le pidió que huyera con él. El amante de una sola noche. Y el hombre que nunca dejó de pensar en ella. Él no conocía la verdad. Los secretos que Cassia llevaba en la piel. Las marcas invisibles de un pasado que aún la acechaba. Para Cassia, estar allí significaba enfrentar el secreto que la había consumido en silencio: el peligro de Adrik seguía acechándola. Y mientras la pasión enterrada entre ellos amenazaba con resurgir, Cassia deberá decidir si esta vez romperá las reglas… o si el pasado, las mentiras y los secretos los consumirán antes de que puedan escapar.
Leer másPOV Emma
Soy Emma, tengo 28 años graduada de la mejor universidad de gastronomía del país, vine a la cuidad de Halsterlburg para abrir un negocio de repostería, ese siempre fue mi sueño y aunque no necesitaba hacer una carrera para cumplirlo mis padres me obligaron a estudiar aunque fuera algo "sencillo" como lo es gastronomía para ellos, no le veían ningún sentido a que yo estudiara, puesto que ellos son poseedores de una gran empresa y fortuna, lo único que yo necesitaba hacer para vivir cómodamente era adelgazar para que un hombre de nuestra misma clase social se fijara en mi y me convirtiera en su esposa, por cierto soy gorda. No muy gorda, sólo estoy unos 40 kg por encima de mi peso ideal, lo cual es bastante notorio considerando que mido 1.80 y en lugar de pesar 70 u 80 kg peso 120 kg. -¿Ya estás tragando de nuevo? ¿Acaso no te has visto en un espejo? Pesas más de 120 kg y aunque seas alta aún sigues viéndote gorda. Ya tienes 28 años, ¿crees que un hombre se fijará en ti con ese cuerpo grasiento? -¡Y qué si estoy gorda! Quién me quiera me va a querer cómo soy y no por mi apariencia física. -¡Tonterías! La gente siempre se fija en la apariencia Emma, eso déjalo para la gente de clase baja, sólo ellos piensan en el amor incondicional y esas estupideces, en nuestro mundo la gente se fija en las cuentas bancarias, la clase y la apariencia y tú tienes las primeras pero la apariencia definitivamente no es tu fuerte, si tan sólo dejaras de comer tanto serías hermosa. -Sabes qué mamá, tengo que irme hoy saldré a buscar un lugar donde establecer mi pastelería. Tengo que irme chao, te amo. Y así salí corriendo de casa. Mi madre es insoportable cuando empieza a criticar mi apariencia. ¿Acaso cree que me siento orgullosa de ser gorda? Por supuesto que no, pero ya lo he intentado muchas veces y simplemente no puedo adelgazar, después de dos días de dieta me doy por vencida, tengo cero disciplina, además ¿Quién probará si mis postres están deliciosos? Sólo yo con mi exigente paladar puedo decidir qué tan ricos son y eso me ayuda un poco a subir más y más de peso. Como salí a prisa olvidé decirle a mi madre exactamente en qué zona me encontraría, espero que no me esté llamando como loca mientras me reúno con los dueños de los locales que seleccioné para mi pastelería. El primer lugar que seleccioné era espacioso, todo pintado de rosa con blanco, sinceramente el color no me agradaba es más hasta me dio asco, pero es algo que se puede modificar, hay suficiente espacio libre para colocar mesas, refrigeradores, exhibidores, una cocina, sin embargo, a la hora de hablar del precio, el dueño me pidió la exagerada cantidad de 30 000 por mes y sin permiso de cambiar el color del lugar y eso fue suficiente para descartarlo. El siguiente lugar que visité era tan espacioso como el anterior, el precio era el mismo, podía cambiarle el color a las tristes paredes grises que tenía, lamentablemente lo descarté cuando el asqueroso viejo rabo verde que me atendió "accidentalmente rozó mi trasero con su asqueroso miembro" considerando que podría quedarme trabajando hasta tarde en este lugar no me arriesgaré a que un día ese asqueroso hombre entre con una copia de la llave y me haga algo, así que por eso lo descarté. El tercero y último Dios, era hermoso, no sólo era todo blanco por dentro, el espacio de trabajo tanto para la cocina como para exhibir mis pasteles era el doble que los anteriores, por fuera la fachada era de una cafetería francesa pintada de color amarillo pastel y en la entrada enredaderas de bugambilias rojas. Era perfecta. El precio 40000 mensuales, un poco más costoso pero valía cada centavo, no conocí al dueño porque al parecer el hombre es dueño de media ciudad y está muy ocupado para atender asuntos de tan poca importancia como la renta de un local, así que el trato lo hice con su representante o algo así. Sólo espero que todo salga bien.[Meses después...]La mansión de Jazmin Gavrilov, antes un escenario de tensiones, diferencias, rencores y miradas frías, resonaba con un sonido que parecía haberse olvidado; las risas genuinas.En otro tiempo, esto hubiera sido casi imposible de conseguir.Donovan sostenía mi mano bajo la mesa, sus dedos entrelazados con los míos, a veces tensos, a veces más relajados. Había sido un arduo trabajo conseguir que aceptara venir a esta cena, pero Karina me había suplicado y, francamente, creo que ya era hora de que nosotros también diéramos un paso al frente.Aunque no fue fácil.—No podemos seguir alimentándonos del rencor, Van —le había dicho, acariciando su mejilla. Él, por supuesto, refunfuñó porque sabía que era una lucha que iba a perder—. No es sano, y tenemos que intentar superar todo lo que pasó. Por nosotros... por nuestros bebés. Un paso a la vez, con límites claros esta vez. Tu abuela ya sabe que no puede dar un paso en falso o eso será todo. Además, en todo este tiempo ha qu
Un día a la vez, Cassia... No te agobies... No pienses.No sientas culpa.Ahora eres libre.El tiempo en el hospital se había convertido en un pasar de días borrosos. Días y noches en los que apenas veía la luz del sol, solo el cegador color blanco de las paredes, el incesante sonido de los monitores, y el dolor que a veces llegaba de golpe a mi cuerpo.Los primeros días fueron los más difíciles.De verdad.Tal y como los doctores le habían advertido a Donovan, mi salud mental había sido la más afectada. Los ataques de pánico llegaban sin previo aviso, a veces provocados por una pequeña sombra o cualquier ruido cerca de donde estaba. Incluso el simple hecho de que una enfermera se me acercara demasiado rápido.Cada uno de ellos activaba de inmediato aquel frío que me paralizaba, y luego los recuerdos; el cuchillo en mi mano, los ojos sin vida de Adrik.Era horrible.Pero no tanto como las pesadillas nocturnas. Esas no me dejaban dormir después, tanto que hasta me daba miedo cerrar los
[Donovan]Me hicieron esperar un momento más, ya que pasarían a Cassia a una habitación privada por cuestiones de seguridad, pero cuando finalmente pude abrir la puerta, mi corazón comenzó a latir con fuerza.La luz de la habitación era tenue. Cassia estaba recostada en la cama, vendada y conectada a un suero intravenoso que no sabía bien para qué era.No estaba dormida, no aún. Sus ojos, enormes pero ahora vacíos, estaban fijos en sus manos, moviéndolas y mirando cada ángulo. Las habían limpiado; ya no había rastro de la sangre de Adrik, pero estaba completamente seguro de que ella seguía viéndola.En su mente.Ay, amor... Quisiera borrar ese horrible recuerdo de tu mente.Me acerqué lentamente; cada paso se sentía como una agonía. No quería que ella me rechazara, aunque si lo hacía, el sentimiento era completamente válido.Fui un asco de esposo. No pude protegerla. No merezco estar con alguien como ella.—Cass... —la llamé en voz baja, sentándome en el borde de la cama, tratando de
[Donovan]La imagen había quedado grabada a fuego vivo en mi mente. Un perturbador cuadro de horror que sabía me perseguiría hasta el final de mis días, pero no por la escena en sí, sino por el estado de mi esposa.Cuando finalmente logramos dar con la ubicación de Cassia gracias a la policía y a la llamada que jamás se cortó, encontramos la propiedad donde Adrik la había retenido. Una vieja casa de la familia... de mi bisabuelo, para ser exacto.Ni siquiera se me había pasado por la mente revisar esa propiedad; decir que recordaba que existía sería mentir. Pero ya veía por qué Adrik había escogido ese escondite.Para él había sido el lugar perfecto.Cuando entramos y logramos dar con el paradero de Cassia, no pude evitar paralizarme en medio de esa horrible cocina.Mi mundo se oscureció de pronto, enfocando solo dos figuras frente a mí; Adrik, tendido en un charco oscuro y creciente, y Cassia, un par de metros más allá, encogida sobre sí misma. Ni siquiera se movía; era como si no hu
Último capítulo