Cindy
Aunque Bruno había dicho que solo estaríamos media hora en el Festival de las Flores, las horas se escurrieron como agua entre los dedos. El tiempo voló.
Rocío se acercó dos veces, algo raro en ella, como si estuviera cuidándome o vigilándome. Y Dan… bueno, Dan no dejaba de mirar a Bruno, como si estuviera frente a una estrella de rock o algún tipo de héroe.
Me hizo reír cuando me llamó “cuñada”. Ese comentario inesperado provocó que Rocío le diese un codazo en las costillas, furiosa p