Víctor
Y volvimos a entrar. Lucía estaba prometiéndome que si le daba 5 minutos ella la haría hablar.
Cindy no apartó la vista del punto fijo en la pared, como si aferrarse a esa insignificancia le diera un control que nosotros no podíamos romper.
Lucía se inclinó sobre ella, su voz baja, venenosa.
—¿Crees que resistir te hará más fuerte? No eres la primera que se sienta en esta silla pensando que puede soportarlo todo. ¿Cuánto crees que durará?
Cindy no respondió. Ni una palabra. Su