Mundo ficciónIniciar sesiónExisten tres versiones diferentes sobre mí en la vida. La periodista en ascenso casada con un atractivo magnate; la bruja que separó a una guapa e inocente bailarina de su primer amor y lo obligó a casarse con ella... Y la mía. Soy la buena, la mala y real, pero para saber quién soy en realidad... Debes leer mi historia y por qué ahora soy la divorciada y embarazada del magnate.
Leer más[EVA]No estaba. A pesar de que había sido su última opción, su corazón le decía que lo buscara... Que en él sí se podía apoyar en esta ocasión y que no todo estaba perdido. Sin embargo, así como hace dos años, su corazón se volvía a equivocar. Jared Martínez había logrado herirla de nuevo y esta vez ni siquiera había tenido que estar frente a ella para hacerlo. ¿Por qué a pesar de ser consciente de todo lo que había sucedido entre ellos durante esos dos años, su corazón seguía buscándolo? ¿Así de mal estaba, que no tenía ni orgullo para odiarlo como quería? Aún en ese momento tampoco lo podía odiar.Quizá solo estaba dudando debido al momento que estaba pasando y la soledad que la aturdía, pues no tenía a nadie más a quien recurrir.Su corazón la traicionaba nuevamente. Ahí, tirada, frente a su puerta entendió una cosa. Jared Martínez era y seguiría siendo parte de su vida, aunque su corazón se sintiera confundido, porque para bien o para mal, muchas de las cosas que había aprendido
[NARRADOR OMNISCIENTE]Acomodó de nueva cuenta sus gafas y soltó un suspiro al viento, que se sumaba a las 10 veces anteriores que también había suspirado frustrada. El trabajo era agotador y más agotador era cuando tenía a su jefe parado justo detrás de ella. Llevaba un rato ya que había llegado y desde entonces no paraba de dar vueltas entre su oficina y el escritorio de la mujer, quién ya desesperada le había recomendado quedarse a un lado, mientras esperaba a que salieran los resultados de la investigación que había mandado hacer días antes. Llevaba días sin dormir bien, sin llegar, incluso, a casa a ver a su familia y ni hablar de las ojeras que se habían formado debajo de sus ojos. Estaba agotada, agobiada e indignada. Había visto también aquel video, el cual había sido enviado a Eva, la esposa de su jefe. Si él no asegurara de que todo lo que aparecía ahí era falso, ni loca ella le creería. Había que aceptar que estaba tan bien hecho, tan perfectamente editado que parecía una
[EVA]Las palabras salen de su boca, pero para mí han dejado de tener sonido. Todo a mi alrededor da vueltas, intento cerrar los ojos y llevo mis manos a mi cabeza para apaciguar un poco el repentino malestar que se ha apoderado de todo mi cuerpo.¿Qué se supone que dijo? ¿Firma para que? —No, no... Yo debo salir de aquí. No entiendo qué está pasando...El suelo tiembla bajo mis pies y todo ha comenzado a darme vueltas de nuevo. Trastabilo un poco hacia atrás y soy sostenida de pronto por el doctor Arias, finalmente sé su apellido, pues logró verlo en la manga de su bata, con mi vista borrosa.—Señora debe quedarse quieta. Si no me entendió lo que le dije, le repito: su bebé tiene una cardiopatía congénita grave y no sobrevivirá, si no firma el consentimiento informado su vida también correrá peligro. —No... Es que usted no entiende. Mi bebé está bien. Yo sé que está bien. Con la doctora que estaba anteriormente mis controles siempre salían bien. Así que no es posible que de repente
[EVA]—¿Segura que estarás bien? Ahoga un suspiro pesado y asentí una vez, más afirmando con mi cabeza. Con esta ya era la tercera vez en menos de 15 minutos que me lo preguntaba. —Voy a estar bien, te lo aseguro. —Bien, pero si pasa algo no dudes en llamarme. —Lo haré, lo haré, tranquilo. Con mirada apesadumbrada y un poco divagante por la preocupación, se dio por vencido, movió la cabeza en señal de afirmación, como si por fin entendiera que estaría bien, y a paso lento entró a la sala de embarque.Me quedé desde lejos observándolo y cuando volteó a ver hacia atrás buscándome con la mirada, lb ambos brazos y me despedí emocionada, de él. Es un rey con la esperanza y con la promesa de que nos volveríamos a ver muy pronto. Lo que sea que tuviera que solucionar era importante, lo notaba en su expresión cada vez que me hablaba del viaje, de ese misterioso viaje. En una ocasión le pregunté ¿Por qué tenía que irse? A lo que respondió que "si todos salía bien, pronto lo sabría"Al ve





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