Mundo ficciónIniciar sesiónDos novias. Dos bodas. Un solo destino… y solo una sobreviviente. El día más importante de sus vidas se convirtió en una tragedia sin precedentes. Mariana, una joven dulce que ha amado a su prometido incluso sin ser correspondida, y Emilia, una huérfana ambiciosa y decidida a alcanzar el poder a través del amor de un hombre poderoso. Ambas se dirigen al altar desde extremos opuestos de la ciudad… sin imaginar que un accidente fatal cambiaría sus destinos para siempre. Dos heridas, una sola sobreviviente, sin documentos, sin anillo… y sin memoria. Afuera, dos hombres aseguran ser sus prometidos, pero solo uno dice la verdad. El otro tiene un plan oscuro y una motivación aún más peligrosa: el amor, el dinero, la herencia y el poder. Y mientras la mujer en la cama de hospital comienza a escuchar fragmentos de conversaciones ajenas que ponen su vida en peligro, toma una decisión desesperada. Fingirá haber perdido la memoria. Aunque eso signifique asumir una identidad ajena… incluso una que podría llevarla directamente a su perdición... ¿Hasta dónde estás dispuesto a mentir para sobrevivir? ¿Y hasta dónde llegarán otros para que no lo logres? Prepárate para una novela romántica cargado de drama, secretos, ambición y traiciones. Donde cada elección tiene un precio por pagar... y el amor. Ese podría ser la trampa final.
Leer másCapítulo 85. Un adiós que sabía a destinoMariana lanzó un gritóEmiliano levantó su copa como si estuviera celebrando un gol mientras Paolo suspiró satisfecho.Y mientras todo el salón se llenaba de emoción, risas y felicitaciones improvisadas… Renato, muy en su interior, solo pensaba en una cosa...“Mañana… quiero verla otra vez”La mansión Del Valle nunca había estado tan hermosa.Flores blancas, cintas doradas, mesas al aire libre, sol suave entre las ramas de los árboles…Y al centro de todo, Valeria, la pequeña estrella del día, vestida con un faldón blanco bordado y una sonrisa que convertía a cualquiera en un completo idiota enamorado.Y Renato su padrino no fue la excepción.--Mi pequeña – le susurró él, cargándola con una habilidad que había perfeccionado sin darse cuenta en los días que llevaba en la ciudad.-- Hoy te haces oficialmente mi ahijada… aunque en la práctica ya me gobiernas desde que naciste – le dice muy cerca del oído.Valeria le jaló la corbata, la increíble
Capítulo 84. La noche sigue… y no hay relojPaolo, desde atrás del cristal, se llevó una mano al corazón.-- Mamma mia… ya está. Ella es la elegida. Ella es... – susurró.Renato apoyó su frente contra la de Isabella cuando se separaron... dos besos en una primera cita, ¡nunca!-- No quiero que esta cita acabe – admitió él, con una sinceridad que nunca le había permitido a nadie.Ella sonrió.-- Entonces no la terminemos –-- ¿Y si el lugar cierra? – ella sonrió con picardía.-- Tengo la llave —confesó ella bajito.Él soltó una carcajada suave, sorprendido.-- ¿De verdad? –-- De verdad – le repitió ella con un guiño. Renato la miró por unos segundos interminables, como si fuera imposible.-- ¿Quién eres tú en realidad? – ella entrelazó sus dedos con los de él.-- La mujer que no dejará que esta noche se acabe todavía –Cuando ambos se levantaron del banco para caminar por el invernadero iluminado, Paolo vio algo que Renato no: el brillo de la corbata borgoña se veía reflejado en las l
Capítulo 83. Una noche que no quería terminar.Renato Ferrini que siempre estaba acostumbrado a llevar cada conversación, ahora estaba hipnotizado por la suya.A medida que la tarde avanzaba, las luces del invernadero empezaron a encenderse lentamente.Primero una.Luego dos.Después tres, seguidas de cientos de pequeñas luces cálidas flotando entre las ramas, como luciérnagas atrapadas entre los cristales.Renato dejó de hablar.Literalmente dejó de hablar a mitad de una frase.-- …y después mi asistente cayó dentro del... –Se detuvo, no pudo seguir. Isabella lo vio en silencio.-- ¿Qué sucede? – le preguntó en un susurró.Él negó con la cabeza, ligeramente abrumado.--Es este lugar es... – susurró. – Es… hermoso. Tal como lo había imaginado al llegar – suspiró.Ella lo observó unos segundos, y luego vio algo en él que aún no había visto del todo.Vulnerabilidad.-- El lugar es encantador, mágico también – le corrigió ella. – Pero no más que lo que está pasando aquí ¿no crees? –Ren
Capítulo 82. La noche en que el destino se vistió de borgoñaRenato despertó antes del amanecer.Algo lo estaba inquietando, una sensación difícil de describir. No era nerviosismo, el magnate italiano estaba acostumbrado a enfrentar juntas con directores financieros, políticos, magnates y tribunales, incluso en ese país se había enfrentado a una abogada peligrosa antes, para salvar a Mariana Soberón.Pero esto… era distinto.Algo en el pecho le palpitaba como si estuviera intentando avisarle que el día no sería uno más.Se levantó, se duchó, se afeitó con más cuidado del habitual, y cuando Paolo entró a su habitación lo encontró frente al espejo, ajustándose el reloj con precisión casi ritual, aunque todavía no se había colocado la corbata que su ahijada le había elegido la noche anterior.-- Buenos días, señor Ferrini – le dijo su asistente.-- Buenos días, Paolo – le respondió él sin dejar de mirar su reflejo.Paolo lo observó en silencio. Después de tantos años trabajando con él, c
Último capítulo