85. Un adiós...
Capítulo 85. Un adiós que sabía a destino
Mariana lanzó un gritó
Emiliano levantó su copa como si estuviera celebrando un gol mientras Paolo suspiró satisfecho.
Y mientras todo el salón se llenaba de emoción, risas y felicitaciones improvisadas… Renato, muy en su interior, solo pensaba en una cosa...
“Mañana… quiero verla otra vez”
La mansión Del Valle nunca había estado tan hermosa.
Flores blancas, cintas doradas, mesas al aire libre, sol suave entre las ramas de los árboles…
Y al centro de todo, Valeria, la pequeña estrella del día, vestida con un faldón blanco bordado y una sonrisa que convertía a cualquiera en un completo idiota enamorado.
Y Renato su padrino no fue la excepción.
--Mi pequeña – le susurró él, cargándola con una habilidad que había perfeccionado sin darse cuenta en los días que llevaba en la ciudad.
-- Hoy te haces oficialmente mi ahijada… aunque en la práctica ya me gobiernas desde que naciste – le dice muy cerca del oído.
Valeria le jaló la corbata, la increíble