Mundo ficciónIniciar sesiónAbandonada por una familia que no comprende su forma de ver la vida, regresa a sus raíces para encontrar a su amor ideal que la ayude a escapar del compromiso matrimonial, pero el destino tenía otros planes.
Leer másCap. 1- Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”.
~ María Joaquina Grass~
Mi llegada al aeropuerto fue caótica, con la inocencia de una joven promedio me lancé con todos mis ahorros en búsqueda de ese amor idealizado que conocí a través de un juego en línea, losé era una relación que definitivamente estaba destinada al fracaso, pero como buena Argentina acostumbrada a sufrir “elegí creer”.
Mi vuelo llegó antes de lo planeado un 15 de enero a las 6:00 am., me encontraba segura de que la vida me daba su visto bueno, o eso creía. Bajé del avión con mis jeans ajustados y una remera demasiado ligera para las temperaturas de Madrid, sabía que saldría en verano y llegaría en invierno, sería práctica y al llegar buscaría mi maleta en búsqueda de abrigo; en mis planes perder mi equipaje no era opción.
La gente a mi alrededor me miraba extrañada, claramente llamaba demasiado la atención, pero con una seguridad que no tenía me mantuve firme ante las miradas burlonas frente a la banda transportadora que desfilaba ya vacía. Con resignación fui al mostrador para iniciar el papeleo por la pérdida de equipaje y compré el abrigo más económico que encontré, pero estaba segura de que Luca me esperaría en la puerta como prometió.
La mañana se convirtió en noche, su último mensaje fue antes de aterrizar: - Espérame, tengo una reunión de trabajo, prometo llegar a tiempo. - como una ilusa me quedé durante horas esperando, con el corazón roto intenté contactarlo, pero su cuenta había sido desactivada.
Respiré profundo y analicé la situación, ¿caí en una burda broma de algún estafador? ¿o solo era un simple idiota que me rompió el corazón? Tenía dos opciones ahora que no tenía futuro con el chico del chat, de las cuales la segunda era un rotundo ¡NO!, tragué las lágrimas que querían brotar y salí del aeropuerto rumbo al pequeño monoambiente que había alquilado, compré algo para comer y luego me prepararía para presentarme en algunas entrevistas de trabajo al día siguiente.
Mis papeles de residencia se encontraban en orden, la ciudadanía al día, algo que se encargaron mis padres de darme apenas nací, solo necesitaba la homologación de mi título universitario.
La noche fue larga, necesitaba dormir, pero el jet lag y la frustración de ser tan ingenua para pensar que mi “novio virtual” me estaría esperando solo me hizo dar vueltas una y otra vez.
La búsqueda laboral fue terrible, me encontraba sobrecalificada para los puestos que ofrecían y las condiciones laborales no era lo que aspiraba.
Luego de múltiples decepciones, contacté a la única persona en la que podía confiar, Elisa Ruiz, mi amiga de la infancia y confidente: - Eli estoy en Madrid, ¿podríamos vernos? Necesito hablar. - sin muchas palabras me pasó la dirección de su oficina.
Al llegar al Grupo Ruiz, me anuncié en la recepción y subí directo a su oficina, llevábamos más de dos años sin vernos, me esperaba con una sonrisa y un montón de preguntas.
Elisa: - Odio encontrarme en el medio y tener que mentir a mi prometido, solo dilo, ¿saben que te regresaste a España? -
Majo: - Con esa familia cortamos lazos hace muchos años, ellos no me quieren y el sentimiento es mutuo. -
Elisa: - No has cambiado nada, mientras no pregunten mantendré el secreto. -
Majo: - ¡¿Serías capaz de traicionarme solo por un hombre que nunca te dio tu lugar?!-
Elisa: - ¡Es tu hermano mayor, respétalo! - Fernán era su límite, su gran amor imposible.
Majo: - Como quieras, pero solo dime que esa arpía conquistó a tu primo, están casados y con muchos hijos. -
Elisa: -María Joaquina Grass sigues siendo la prometida de Gianluca Ricci, pero ya se rumorea que le propuso matrimonio a esa zorra. -
Majo: - Espero que tengan una boda grande y ostentosa, eso me dejaría libre. -
Elisa: - Mejor no hablemos de cosas tristes, ¿dónde vives? Estaba segura de que nunca dejarías la Argentina, amas ese país, soy tu mayor fan, pero tu personalidad nunca será aceptada por aquí [en referencia al grupo familiar y social al que pertenecía]. ¿necesitas trabajo? ¿piensas quedarte? No tengo muchos contactos en el ámbito de la salud, pero algo conseguiré. -
Majo: - Tranquila, no me interesa que me “acepten”, estoy esperando la homologación del título y luego me iré lejos de Madrid. Tengo cubierto un año de alquiler y con mis ahorros tengo lo básico asegurado, me ajustaré a un presupuesto estricto, no sería la primera vez. -
Elisa: - Como disfrutas sufrir, solo preséntate en tu residencia y actúa sumisa, se la delicada señorita Grass. -
Majo: - Prefiero limpiar las calles de Madrid con un cepillo de dientes. - con un tono molesto.
Elisa: - Si estás dispuesta a todo, podrías ser la cuidadora de la abuela Katia, le diagnosticaron demencia senil y odia a todos los miembros de nuestra familia. No la juzgo, esa mujer tiene sus razones bien fundadas, intento ser una buena nieta y estar presente el mayor tiempo posible pero nunca estaré segura de que no sea maltratada. -
Majo: - Acepto, no es necesario que me pagues un sueldo, ella fue mi único apoyo cuando vivía todavía en la casa familiar, se lo debo. -
Elisa: - Claro que te pagaré, pareces una homeless, recuerda que eres una médica graduada con honores. Solo no sabes encontrar los pacientes correctos. - guiñándole un ojo.
Luego de eso fuimos a la casa de retiro, antes pasé por una tienda de insumos médicos y compré lo necesario, al no estar habilitada solo sería su cuidadora personal.
El lugar era una jaula de lujo, no eran maltratados, solo no cumplían lo que prometían realmente. La habitación de Katia era la más exclusiva, tanto el médico como las enfermeras comentaron que su nivel de agresividad los llevó a tener que mantenerla bajo sedación suave, noté que buscaban tener el menor esfuerzo con cada paciente.
Con una sonrisa y la mirada baja me presenté: - Un placer, soy Majo Grass, seré la cuidadora de la señora Katia. Tengamos una buena relación laboral. - debía fingir, pero deseaba golpearlos por su falta de ética profesional, era claro que ese lugar solo servía de depósito para los más acaudalados.
Elisa se me acercó, preocupada: -ten cuidado con esta gente, son raros, intenté sacarla de aquí pero no tengo tanto poder de decisión en esta familia. -
Me dolió verlas a ambas en esa situación, seguramente la abuela Katia no tendría recuerdos de nuestro pasado, pero eso poco importaba: - Nonita ¿me recuerdas? -no respondió, solo apretó su mano en asentimiento.
Cap. 6- Inseguridades. ~ Gianluca~Definitivamente Luis valía su peso en oro, en menos de 24 horas había resuelto mi matrimonio. Me preocupaba que sospechara de mi identidad, ella me entregó sus documentos sin pensarlo y luego firmó el acuerdo prenupcial que no le dejaría ningún tipo de beneficio económico.Reconozco que me preocupa lo que suceda cuando descubra la verdad sobre mi identidad y patrimonio, no creo que sea problema el dinero, a quien no le gustaría ser una señora de alta sociedad que no necesite preocuparse por llegar a fin de mes. Mi inseguridad solo radica en la cantidad de mentiras, ella me confesó su mala relación con su familia y que les informará sobre nuestra relación; me intrigan saber qué es lo que sucedió entre ellos. Por el momento me mantendré al margen, necesito enamorarla lo suficiente para que perdone todas mis mentiras, explicarle que mi familia reapareció y que son unos elitistas odiosos podría arruinar mi matrimonio. Definitivamente por el momento s
Cap. 5- Boda secreta. ~ Casa de Retiro~La dinámica del lugar cambió con la llegada de Majo, pasaron de personas frente al jardín sin interacción humana a tardes de té y partidas de cartas. Al principio los ancianos se mantenían renuentes a sus actividades, no eran glamorosas, pero los mantenían activos y volvieron a sonreír.Su trabajo era cuidar a Katia, pero fue adoptada por todos los residentes, la mente de su nonita iba y venía, no recordaba a sus familiares, pero en sus momentos de lucidez le hablaba de la misma forma que lo hacía en su niñez cuando le enseñaba junto a su abuela paterna labores para señoritas. Esos recuerdos felices vividos con ellas siempre llevaban un manto pesado del dolor de su infancia.El personal la despreciaba, el trabajo ligero desapareció, ahora debían prestar atención personalizada a sus pacientes. Ese lunes Majo irradiaba aún más felicidad de la habitual, durante una partida de chinchón fue interrogada por una viuda conocida por su poca vergüenza: -
CAP. 4- Propuesta inesperada. ~ Majo~ Me di una ducha para calmar los nervios, no sabía cómo actuar, anoche me sentía tan poderosa y desvergonzada que me dejé llevar. Me tardé un poco más de la cuenta, quería darle una salida, quizás para él solo había sido sexo casual y no quería volver a verme.No se escuchaban ruidos fuera y una tristeza se apoderó de mí, salí algo molesta, pensé que era distinto a los demás hombres que intentaban conquistarme.Me llevé una grata sorpresa cuando lo vi regresar con varias bolsas del almacén de la esquina y unas flores sencillas. Las acepté y rápidamente las coloqué en agua junto con una aspirina, necesitaba prolongar su duración y luego preparé un desayuno para dos.Desayunamos y al ser domingo, nos quedamos hasta la tarde mirando películas y series, hablamos mucho y luego preguntó sobre mis planes a futuro. Fui sincera, mis planes eran simples, validar mi título y luego buscar algún pueblo donde establecerme.Al terminar de hablar me preguntó con
Cap. 3- Gotas de pureza. ~ Punto de vista de Gianluca~La charla fue ligera al igual que las que manteníamos a la distancia, manejé de forma tranquila y prudente, había bebido, pero con moderación. Me encanta tener la experiencia de ser dos personas comunes y corrientes conociéndose, sin obligaciones familiares o acuerdos económicos.La acompañé hasta la puerta, supuse que eso sería romántico y al momento de despedirnos no pude evitar besarla, con ella el pulcro magnate desaparecía volviéndome un chico común. Ella respondió con la misma pasión, la química era difícil de explicar, pero si me pedía renunciar a todo en ese momento lo haría.Sin pensarlo la subí a mi cintura, abrí la puerta y la llevé directo a la cama. No lo pensé, me dejé llevar por el momento; no me caracterizo por la impulsividad y tengo un gran control de mis emociones, pero la lógica salió de mi cuerpo en esa noche.Muchas mujeres pasaron por mi cama, modelos y actrices que podrían conquistar el corazón de cualquie





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