8. Nada...
Capítulo 8. Nada es lo que parece.
El silencio que siguió fue brutal. Emiliano apretó más su cintura, pegándose a ella, presionando su cuerpo contra la pared. Y durante un instante Mariana creyó que lo haría, que rompería cualquier límite, que debería entregarle su primera vez a ese desconocido en un baño... Pero entonces, de golpe, la soltó.
-- No – le dijo él, con una dureza seca, alejándose un paso de ella. -- No seré yo el que se manche por el deseo cariño... pronto, muy pronto lo recordara