Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche lo cambió todo para Harper. Con tan solo 16 años, estaba dispuesta a abandonar su mundo por amor, pero una tragedia cruel destrozó sus sueños y la encadenó a una vida gobernada por la culpa. Desde entonces, su madre tomó el control absoluto de su destino, moldeándola a su voluntad. Siete años después, Harper está comprometida con Dylan Coleman, un hombre al que nunca ha amado y jamás podrá amar, porque su corazón siempre ha pertenecido a Dante Coleman. ¿Que hará Harper cuando vuelva a estar frente a él?, ¿Que será más fuerte, la culpa o el amor?
Leer másHARPEREl murmullo de Dante fue tan bajo y profundo que se sintió directamente en mi cuello, no en mis oídos.Giré un poco mi cabeza. Antes de responder, noté que Mauricio, que estaba a nuestro lado posando con las manos en sus bolsillos, nos miraba de reojo. Me callé y volví a mirar al camarógrafo que hablaba con mi padre y el señor Víctor.—N-no puedo… —susurré tan bajo que dudé que me hubiera escuchado.Su mano no volvió a tocarme, pero la cercanía seguía ahí, como una presión en la piel.—Por favor, te lo suplico —respondió apenas movie
HARPERLas luces de los reflectores eran tan intensos que por un instante me cegaron. Apenas bajé de la limusina, el murmullo de voces, flashes y cámaras se transformó en una sinfonía de destellos. El aire olía a perfume costoso, glamour y millones de expectativas.Melisa salió detrás de mí, y nos tomamos de la mano. Los fotógrafos se abalanzaron sobre nosotras con una lluvia de gritos.—¡Harper! ¡Melisa! ¡Aquí, a la derecha!Sonreímos y posamos unos cuantos segundos antes de subir las escaleras, entrando a la antesala del salón principal.La alfombra roja se extendía por to
HARPEREl amanecer parecía no querer llegar. Y cuando por fin lo hizo, el día seguía tan oscuro como la noche. La sombra de mi decisión me envolvía por completo. Mi pecho pesaba, dolía de una forma que apenas me dejaba respirar.Mi padre salió temprano para el salón de eventos donde se llevaría a cabo el lanzamiento de la colección. Mauricio insistió en ir con él, así que se fueron juntos. Antes me preguntó si también quería ir con ellos, pero ocultándome detrás de la puerta de mi baño y fingiendo una voz animada le dije que debía prepararme desde temprano.No mentía del todo. Tenía los ojos tan hinchados que había pasado casi toda la mañana con bolsitas de té frías. Después empecé a preparar todo para verme con Melisa.Sin embargo, cuando iba de salida llegó un mensajero a hacer entrega de dos vestidos de gala, traídos de una de las casas de moda más exclusivas del país. Ambos eran una creación haute couture, y habían sido encargados por mi madre desde hacía dos semanas.Venían perfe
DANTEMi cabeza se partía en dos, pero esta vez no era de dolor, sino por todo lo que empezaba a tener sentido. Cada imagen, cada recuerdo, cada mirada de Harper, cobraban otro significado.Su miedo.Sus silencios.Sus palabras encriptadas.Me incliné hacia adelante, los codos sobre las rodillas, las manos entrelazadas. El cigarro apagado seguía en el suelo.Las lágrimas salían una tras otra sin que pudiera contenerlas, pesadas, calientes.Y no… No eran de alivio o alegr&iacut
Último capítulo