Capítulo 34: Primer dominio dulce.
Hablaron durante horas, planeando movimientos, capturarlo vivo, interrogarlo sin matarlo, usar su traición para unir facciones. Viktor le explicaba con voz ronca, sus manos rozando las de ella, y Sofía absorbía todo, su mente bullendo con ideas propias.
Pero en el fondo, el resentimiento por su padre ardía, no odio, solo un dolor sordo por ser vendida como mercancía. Y Viktor, con su culpa latente, la besaba cada tanto, murmurando promesas de protección.<