Capítulo 179: La autorización que Viktor tiene que pedir.
El plan avanzaba con la precisión de un reloj que no se permite errores. Las maletas ya empezaban a llenarse en silencio: ropa cómoda para Sofía, abrigos gruesos para los niños, juguetes favoritos que no ocuparan mucho espacio, la cuna portátil de la pequeña Sofía, el arenero y la comida de Dragón Gris.
Doña María preparaba paquetes de arepas secas y dulce de guayaba “por si en Nueva York no encuentran nada que sepa a casa”.
Irina y Olga doblaban ropa con manos rápidas, susurrando entre e