Capítulo 35: Voces del pasado y fuego en la noche.
El amanecer se filtraba por las cortinas pesadas del dormitorio, tiñendo la habitación de un tono rosado suave que contrastaba con las sombras de la noche anterior.
Sofía se despertó lentamente, su cuerpo cuadrado envuelto en las sábanas revueltas, hombros anchos relajados por primera vez en mucho tiempo, panza redonda subiendo y bajando con respiraciones calmadas, rollitos laterales marcados por el roce de la tela, piernas flacas enredadas con las de Viktor.
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