Capítulo 11: Viaje a Moscú.
El jet privado brillaba bajo el sol frío de la pista privada, blanco con líneas negras, escaleras bajadas como invitación. Hades, alto y ancho, cicatriz en la mejilla, la miró de arriba abajo sin expresión.
—Señorita —dijo bajo, tomando las maletas—. Suba.
Markus, el piloto, sonrió profesional.
—Bienvenida. Vuelo tranquilo a Moscú. Cinco horas.
Sofía subió las escaleras despacio, el vestido azul pastel ondeando leve con la brisa. El interior era lujo puro: asientos de cuero crema, mesa de mader