(Punto de Vista de Catalina)
Tres días después del “regalo ruso”, la fortaleza parecía un circo de lujo: Alessia seguía en su ataúd de cristal en la entrada principal (ya le habíamos puesto luces LED rojas parpadeantes y un cartel que decía «No tocar, está en modo eterno»), el vídeo había superado los siete millones de visitas y Dario había mandado imprimir camisetas con su culo pixelado que los hombres llevaban con orgullo.
Yo, embarazada de casi doce semanas, había decidido que ya estaba hart