(Punto de Vista de Catalina)
Sicilia, 20 de octubre. Noche de luna llena.
La fortaleza estaba irreconocible.
Habían colgado faroles rojos en todas las murallas, como si la piedra misma sangrara luz. Las antorchas ardían en las almenas y en los viñedos se habían encendido hogueras rituales que los calabreses llamaban “fuochi di purificazione”. El aire olía a romero quemado, pólvora y vino tinto recién abierto.
Era la noche del giuramento di sangue.
La alianza definitiva entre los Mancini y los D