ACEPTÉ SER LA LUNA DE UN ALFA QUE NO AMA
Arianne Silverhowl amó a Axel Sinclair con toda su alma. Pero él volvió de la muerte, frío, sin sentimientos... y la rechazó con crueldad.
Destrozada, juró olvidarlo y aceptó un matrimonio de conveniencia.
Pero nunca imagino que durante su propia ceremonia de unión, Axel llegaría para desenmascarar al prometido y por un instante, el corazón de Arianne se enciende creyendo que lo ha hecho por amor.
Esa ilusión se hace añicos cuando él, le afirma que solo la necesita, porque él, prisionero de una resurrección que le arrebató el corazón, también le exige energía de su loba para sobrevivir y va por ella creyendo que será fácil dominarla.
Herida de nuevo, Arianne está tentada a rechazarlo. Sin embargo, al mirarlo, no ve al hombre que amó, sino al arma perfecta.
Ya que traicionada, maltratada y con la fe en el amor perdida, solo vive por una cosa: venganza.
Así que acepta.
Lo que nunca imaginó es que cada contacto con ella despierte en Axel algo que creyó muerto y que cada noche que la posee, el deseo carnal se transforma en hambre de algo más.
La razón es que el corazón del lobo sin sentimientos... late de nuevo.
Pero Arianne ya no es la hembra que lo amó ciegamente y si Axel quiere que lo ame otra vez, deberá demostrarle que cada latido de su frío corazón es por ella.