Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida podría cambiar de un momento a otro y Ciara era testigo de ello. Sin un hogar y con una bebé en brazos, desesperada por encontrar una salida para sus problemas termina aceptando la ayuda de un completo desconocido. La aparición de un hombre que comienza a mover su mundo, a despertar emociones que creía no volver a sentir pero con ese miedo intenso a que vuelvan a jugar con ella la hacen dudar y a cuestionarse todo. ¿Podrá Ciara superar sus traumas y darse otra oportunidad? ¿Encontrará ella su arcoíris después de la tormenta? Entra y descúbrelo por ti mismo.
Leer másCinco años después…Ciara Mi vida ha sido una constante montaña rusa, llena de subidas y bajadas, me he sentido tanto en el cielo como en el infierno. He llorado a mares, he sufrido como nunca lo pensé pero también he reído como nunca y soy feliz, ahora lo soy. Todavía lucho con mis traumas, pero poco a poco voy saliendo de ellas. Hace cinco años que decidí alejarme de lo que tanto me dañó, no volví a buscar a las personas que formaron parte de mi pasado y decidí enfocarme en lo que deparaba mi futuro. Estudié, trabajé y eduqué a mi hija en todo este tiempo, con mi marido apoyándome en cada paso que daba, comprendiéndome y siendo el compañero más leal y amoroso que podría haber deseado. Cada día sentía que lo amaba más, me demostró de tantas maneras que él también me correspondía de la misma manera, que cada palabra que salía de su boca era real. No habían mentiras en nuestra relación, un gran lazo nos unía y que era imposible de romper porque imagino trataba de dañarlo solo de fort
El llanto desconsolado de la niña estaba a punto de enloquecerlo, aclamaba el nombre de su madre mientras temblaba de miedo cuando aquel desconocido la había arrebatado de los brazos de la niñera, quien ahora se encontraba en el hospital por el fuerte golpe en la cabeza que recibió con el mango de la pistola. El hombre se llevó las manos a la cabeza arrepentido de lo que había hecho, por haberse dejado llevar por los celos y la necesidad de saber si la hija de su ex era suya. Pero bastó tenerla cerca para confirmarlo, compartían muchos rasgos que era indiscutible su paternidad. «¿Qué es lo que he hecho?» aquella pregunta se repetía una y otra vez en su cabeza, nunca quiso ser parte de aquello y seguía siendo así. Pero los celos enfermizos que sintió al ver a Ciara ser feliz al lado de aquel hombre lo volvió loco, ver de primera mano lo que había hecho Aksel Lambsdorff por defenderla simplemente no pudo con la envidia y los celos. Durante aquellos años nunca le importó saber de Ciar
Aksel Llegamos a casa de mi madre para recoger a Elanna, hasta entonces me di cuenta de las llamadas perdidas que tenía de todos ellos seguramente para saber si había encontrado a Ciara. Pero el que estuviera una patrulla frente a casa activó las alarmas de mi cabeza y me apresuré a entrar con Ciara siguiéndome el paso. Escuché las voces en el sala, mi madre parecía estar llorando mientras una nerviosa Amy hablaba con uno de los oficiales, mi padre hablaba con otro de ellos con la preocupación plasmada en su rostro. —¿Qué ha pasado? —pregunté viendo a mi padre y este tragó grueso antes de acercarse a nosotros. —¿Elanna? —preguntó Ciara a mi madre y cuando está soltó un llanto sentí que el mundo se nos vino encima —¿Mi hija... dónde está? —Ciara... ella... —trató de decir Amy pero su voz se ahogó y no pudo continuar. —No lo sabemos, alguien... entró a casa y se la llevó, Aksel. El grito desgarrador que soltó Ciara nos estremeció a todo, sus rodillas se doblaron y me moví con rap
Aksel Chasqueó sus labios y pasó a mi lado hasta detenerse en el umbral de la puerta y mirarme sobre su hombro. No había ni un rastro del dolor y el resentimiento que vi hace unos momentos, supe lo que estaba haciendo y me lo confirmó cuando escuché lo que quería. —No vas a quitarme nada, volverás a mover tus contactos para que recupere el lugar que me estaba haciendo en Hollywood. Me lo debes, Aksel. Sonreí con ironía y negué con mi cabeza. No, a ella esto ya no le dolía, sólo utilizaba el dolor que en un momento vivió para manipularme y hacerme retractar en mis decisiones.—No haré nada —su mirada se volvió sombría —las cosas no cambiaran, pagaras a mi empresa por la mierda que soltaste. —Me lo debes... —No te debo nada, te di muchas propiedades cuando nos divorciamos y no voy a ceder nada ahora que no te mereces nada. Tu misma decidiste esto, pusiste seguir hablando lo que se te viniera en gana de mí pero fallaste al hablar mentiras y defraudar la empresa de mi familia. Tampoc
Último capítulo