Mundo ficciónIniciar sesiónSkyler tiene un accidente automovilistico que cambia su vida por completo. Pierde todos los recuerdos de 4 años atras y termina conformandose con los relatos de los demás. Pero ¿qué pasará cuando vuelva a recordar? ¿y que pasará cuando se de cuenta que mantenia una relacion con Harding, el mejor amigo de su prometido? Y que la vida que lleva ahora no es ni remotamente similar a la que tenia antes de que todo pasara. Una historia donde el amor y el odio es el protagonista.
Leer másEl autobús partió al atardecer, con el cielo teñido de un naranja profundo y las nubes cargadas de promesas inciertas que me hacian dudar sobre el futuro que me esperaba una vez llegando a Nashville, sin saber si Harding quería verme o si quiera saber de mi.Me senté junto a la ventana con la servilleta aún en la mano, como si fuera una brújula o una especie de amuleto que me protegía del miedo que amenazaba con hacerme retroceder.No sabía si él querría verme después de lo que había pasado. No sabía si llegaba tarde. Pero por primera vez, eso no importaba tanto. Porque estaba dispuesta a arriesgarme, a perder incluso lo que quedaba de mí, si eso significaba no seguir huyendo y estar con él. Y eso era suficiente para mí.El trayecto fue largo, silencioso. No dormí. Me dediqué a recordar cada detalle: su risa tímida, las canciones que componía en voz baja cuando creía que nadie lo escuchaba, las veces que se mordía el labio cuando estaba nervioso. Me dolía el pecho. Me dolía todo. Per
Un mes después. El calor de junio comenzaba a hacerse insoportable para mi. Las ventanas de la casa estaban abiertas, y aun así, sentía que el aire no circulaba, quizá por todo el sentimiento de asfixia que cargaba en mi cuerpo desde semanas atras. En el fondo, sonaba una de las canciones de Harding. Una de esas que nunca llegó a vender, que solo existía en su libreta desordenada y en la forma en que su voz quebrada las hacía eternas, las notas flotaban en el ambiente de tensión mientras lo miraba. Estaba empacando. No yo. Él Harding había decidido irse a Nashville hacia 10 días atras, después de una conversación dura con sus padres luego del accidente, de las visitas ocasionales y de las ofertas de trabajo que Kenny le mostraba, personas de la industria interesadas en que Harding interpretará su arte cerca de su ciudad natal, un escape para empezar una vida desde 0. Decía que lo necesitaba, que quería reencontrarse con su música, con su familia, con una parte de sí mismo que h
Las luces del hospital me resultaban insoportablemente blancas, creo que se debía al amargo recuerdo de la última vez que había pisado un hospital. Todo parecía demasiado limpio, demasiado calmo, en comparación con el caos que aún sentía dentro de mí.Caminaba por el pasillo como si mis piernas fueran de plomo. Cada paso era un recordatorio de lo que acabábamos de vivir, un recuerdo que me destrozaba por dentro.Harding estaba en la habitación 207. Me lo había dicho una enfermera mientras me pasaban una venda para limpiarme el cuello, aunque ni siquiera me había dado cuenta de que tenía una herida ahí. Supongo que en momentos como esos, el cuerpo no distingue entre el dolor físico y el emocional. Todo duele igual.Empujé la puerta lentamente cuando llegue a la habitación correspondiente.Él estaba recostado, con el brazo izquierdo inmovilizado, pero despierto. Me miró en cuanto entré, y esa sonrisa cansada suya, medio torcida, me hizo tragar saliva.—¿Ya puedes hablar sin hiperventila
Los pulmones no me dejaban tomar más aire, estaba a punto de sufrir un ataque y mi pecho parecía apunto de estallarme.Me encontraba aterrada, desesperada. Y por eso solté todo el aire cuando cruce la puerta principal de nuestra casa.Harding se giró de golpe al escuchar mi voz gritando por ayuda, dejando la guitarra en el suelo al verme tan angustiada.—¡Skyler! —jadeó.El grito que vociferó causó que Kenny soltará la carpeta repleta de documentos que tenía en las manos casi de inmediato. Sus ojos me miraron y con eso supo que algo grave había pasado. —¡Tikie... fuimos... Thomas ....!Estaba hiperventilando, no podía hablar con coherencia, mis palabras eran divagaciones sin sentido. —¿Qué está pasando? —preguntó Kenny, tomando las llaves de su auto. —Tikie está en el departamento de Thomas. —solté, estallando en lágrimas. Sus labios se abrieron de golpe, al mismo tiempo que sus piernas se movieron a la salida, con Harding detrás de el. Corrí detrás de ellos, sin detenerme a pen
Último capítulo