Mojada Por El Mejor Amigo Del Padrastro
"Abre las piernas". Lo hice, de par en par. Miró mi coño, hinchado y mojado. "Mírate. Goteando por mí". Se arrodilló y me lamió hasta dejarme limpia. Su lengua era mágica, rozando mi clítoris, hundiéndose dentro. Le agarré el pelo, frotándome contra su cara. Succionó con fuerza, haciéndome gemir fuerte.
—Alexander... por favor, fóllame.
Se puso de pie, con una sonrisa burlona. —Ya que lo pides con tanta amabilidad. Se alineó y volvió a empujar hacia dentro. Esta vez más despacio, provocándome. Entrando y saliendo, profundo. Sus manos recorrieron mi cuerpo, apretando mis tetas, pellizcando mis pezones. —Se siente tan bien. Tan apretada alrededor de mi polla.
Lush pensaba que entendía lo que era el deseo, hasta que Alexander Voss la miró como si fuera de su propiedad.
Es poderoso, arrogante y peligrosamente controlador. Un multimillonario intocable por la ley, los escándalos o las consecuencias. Domina las salas de juntas de la misma manera que domina su cuerpo: sin pedir disculpas.
Lo que comienza como un romance secreto se convierte en una adicción.
Pero Alexander todavía está en proceso de divorciarse de su esposa.
And su esposa no es de las que pierden en silencio.
Cuando las amenazas se vuelven violentas y su hijo entra en el juego con los celos ardiendo en sus ojos, Lush se da cuenta de que no solo se está acostando con un hombre poderoso.
Está en medio de una guerra.
Y Alexander no comparte lo que le pertenece.
Ni siquiera con su propia sangre.
El deseo se vuelve más oscuro. El poder se vuelve letal. Los destruirá a todos.