Capítulo 92. El brindis y el susurro
Alessia
La sala vibra debajo del vestido como si el mundo fuera una copa llena hasta el borde. Luces que no quieren herir, risas que repican superficiales, platos que tintinean con la exactitud del protocolo.
Camino entre mesas que me saludan con servilletas dobladas y caras que me miran con la curiosidad que acompaña a los que esperan espectáculo. Soy la novia y, al mismo tiempo, la mujer que guarda un mapa en el pecho.
Los dedos de Dante buscan los míos como quien busca la orilla para no caer