Capítulo 93. Sombras entre copas
Dante
La sala me llega con la misma claridad que un disparo: sonido lateral, reflejos, la ropa que se mueve como marea. No diferencio en un primer segundo la amenaza de la algarabía; la costumbre me hace leer los bordes de la fiesta con la vista entrenada a buscar huecos.
Veo a la gente, las copas, las sonrisas, y de golpe algo no encaja: un hombre avanza con la osadía de quien cree pasar inadvertido, sostiene un paquete envuelto en papel neutro, sin flor ni lazo, como si aquello fuera solo un