Capítulo 113. El filo del corazón
Alessia
El aire en la UCI es tan frío que parece filtrar los pensamientos. Abro los ojos despacio. Todo me pesa: la respiración, los párpados, la herida en mi costado que late con un pulso propio. No sé cuánto tiempo ha pasado desde la tormenta; solo sé que el silencio aquí no es paz, es advertencia.
Escucho voces apagadas al fondo, pasos que van y vienen, el pitido regular de mi monitor. Cada sonido se vuelve una cuerda que me ata a esta cama para recordarme que sigo viva aunque sea por un hil