Capítulo 16. Los buitres
La noche huele a hierro y traición. Apenas bajo de la camioneta siento el aire distinto, como si la sombra de alguien más hubiera pasado antes que yo.
El barrio de Alessia está en silencio, demasiado silencio para esta hora. Mis hombres esperan a una cuadra, listos para entrar si lo ordeno. Pero esta vez quiero hacerlo yo.
Camino hacia la entrada y lo veo: la cerradura está forzada. Un trabajo limpio, de profesionales. El filo metálico en la pared, un graffiti mal borrado, me dice todo. Son ell