Mundo ficciónIniciar sesiónKate Adams necesita un trabajo de medio tiempo para cubrir el alquiler y otras cuentas, cuando su profesor de literatura le consigue una excelente oportunidad como chef para Dimitri Yilmaz, un hombre obsesionado con la perfección y acostumbrado a la soledad. Todo cambia cuando un trágico accidente cobra la vida de la hermana de Dimitri, dejando a su único sobrino sin padres. Según la voluntad de su hermana, la custodia del niño se le otorga a Dimitri bajo una condición inesperada: debe casarse. Desesperado por no perder a su sobrino, Dimitri le propone a Kate un contrato matrimonial. ¿Podrán ambos enfrentarse a esta inusual unión y superar las barreras de sus propias vidas solitarias?
Leer másLos días siguientes transcurrieron con una tranquilidad que me parecía casi irreal.Después de todo lo ocurrido con Demet, la casa había recuperado su paz.Dimitri se encontraba más atento que nunca. Azad hablaba de su hermana cada cinco minutos y yo comenzaba a sentir que, por primera vez en mucho tiempo, todo estaba exactamente donde debía estar.Aquella mañana me encontraba en la sala revisando algunos documentos necesarios para retomar la universidad una vez salga de mi embarazo cuando escuché voces acercándose desde la entrada.La puerta se abrió sin previo aviso.—¡Tenemos que avanzar con los preparativos del baby shower!Levanté la cabeza sobresaltada.Elyf apareció en la sala con una enorme carpeta rosa bajo el brazo. Detrás de ella venía Aurora cargando varias bolsas y una expresión de absoluto agotamiento.—Dime que no vas a dejar que haga esto sola porque llevo dos horas escuchándola hablar de centros de mesa —se quejó Aurora.—¡Porque son importantes! —protestó Elyf.—Nadi
Luego de aquel momento, decidimos ir almorzar juntos y tomarnos el resto de la tarde.Mi móvil sonó y fue el recordatorio de mi cita esta tarde con el ginecólogo. —¿Qué sucede? —Pregunta curioso. —Es el recordatorio de mi cita de control esta tarde con mi ginecólogo. —¿Está tarde? —Asiento —. ¿Puedo acompañarte? —Por supuesto. Luego de unos largos treinta minutos llegamos al consultorio. Dimitri parecía un niño esperando abrir un regalo de cumpleaños.—Te estás comiendo las uñas.—Porque realmente estoy nervioso. —Confesó—. ¿Tú no lo estás? —Lo que te tiene así es la idea de que hoy podamos saber si es una niña o un niño. —Lo amaré sea lo que sea.—Yo también.Dimitri se inclinó para besarme.—Pero tengo curiosidad.—Yo también. —Reímos en complicidad.Dimitri permanecía sentado a mi lado sujetando mi mano.La enfermera finalmente salió y nos guió al consultorio. Al entrar la doctora nos saludó y tomamos asiento.Luego de algunas preguntas comenzó la revisión mientras observába
Luego de un desayuno donde pasábamos casi desapercibido lo sucedido y solo nos centramos en Azad, me encontraba alistándome para salir. Era jueves, Azad había salido de vacaciones escolares pero tenía aún clases de fútbol y pensaba llevarlo junto a Badu para luego ir a la compañía. Había recibido una llamada de Elyf pidiéndome fuera a verla lo más pronto y sin más remedio tuve que aceptar. El camino se me hizo eterno hasta finalmente llegar. Al cruzar el primer piso pude notar muchos ojos sobre mi con total asombro. Badu decidió quedarse en el lobby. La chica de la recepción me entregó mi gafete y caminé al elevador subiendo a él. Al llegar al piso la secretaria de Ely me recibe con una sonrisa. —La señorita Elyf se encuentra en una llamada internacional, apenas termine puede pasar. —Gracias. —¿Gusta algo de tomar?—Nada querida, gracias. Asiente y se marcha llevando con ellas algunas carpetas. Tomo una de las revistas de la mesita de espera y veo que en una de ellas sale Ely
El silencio de la habitación comenzaba a volverse insoportable.Me removí entre las sábanas por quinta vez consecutiva, pero era inútil. Cada vez que cerraba los ojos, volvía a ver el rostro de Dimitri mirándome aquella tarde.Esa mezcla de dolor y desesperación en sus ojos casi había destruido mi determinación.Casi.Suspiré incorporándome lentamente de la cama mientras llevaba una mano a mi vientre.—Esto no debería ser tan difícil... —murmuré con la voz quebrada.Me levanté y fui directo a la cocina en busca de un vaso de agua para intentar calmar el insomnio.El timbre del apartamento sonó. Observé el reloj; marcaba pasada la medianoche.¿Habrá sucedido algo con Azad?El timbre volvió a sonar. Mi mente se llenó de escenarios terribles y rápidamente me acerqué para ver quién era."Dimitri".Abrí de inmediato y lo observé angustiada.—¿Qué haces aquí? ¿Le sucedió algo a Azad?Su semblante lucía nervioso. Entró y cerré la puerta, girándome para escuchar lo que tenía que decir.—Azad
Último capítulo