Mundo de ficçãoIniciar sessãoKate Adams necesita un trabajo de medio tiempo para cubrir el alquiler y otras cuentas, cuando su profesor de literatura le consigue una excelente oportunidad como chef para Dimitri Yilmaz, un hombre obsesionado con la perfección y acostumbrado a la soledad. Todo cambia cuando un trágico accidente cobra la vida de la hermana de Dimitri, dejando a su único sobrino sin padres. Según la voluntad de su hermana, la custodia del niño se le otorga a Dimitri bajo una condición inesperada: debe casarse. Desesperado por no perder a su sobrino, Dimitri le propone a Kate un contrato matrimonial. ¿Podrán ambos enfrentarse a esta inusual unión y superar las barreras de sus propias vidas solitarias?
Ler maisLuego de aquel momento, decidimos ir almorzar juntos y tomarnos el resto de la tarde.Mi móvil sonó y fue el recordatorio de mi cita esta tarde con el ginecólogo. —¿Qué sucede? —Pregunta curioso. —Es el recordatorio de mi cita de control esta tarde con mi ginecólogo. —¿Está tarde? —Asiento —. ¿Puedo acompañarte? —Por supuesto. Luego de unos largos treinta minutos llegamos al consultorio. Dimitri parecía un niño esperando abrir un regalo de cumpleaños.—Te estás comiendo las uñas.—Porque realmente estoy nervioso. —Confesó—. ¿Tú no lo estás? —Lo que te tiene así es la idea de que hoy podamos saber si es una niña o un niño. —Lo amaré sea lo que sea.—Yo también.Dimitri se inclinó para besarme.—Pero tengo curiosidad.—Yo también. —Reímos en complicidad.Dimitri permanecía sentado a mi lado sujetando mi mano.La enfermera finalmente salió y nos guió al consultorio. Al entrar la doctora nos saludó y tomamos asiento.Luego de algunas preguntas comenzó la revisión mientras observába
Luego de un desayuno donde pasábamos casi desapercibido lo sucedido y solo nos centramos en Azad, me encontraba alistándome para salir. Era jueves, Azad había salido de vacaciones escolares pero tenía aún clases de fútbol y pensaba llevarlo junto a Badu para luego ir a la compañía. Había recibido una llamada de Elyf pidiéndome fuera a verla lo más pronto y sin más remedio tuve que aceptar. El camino se me hizo eterno hasta finalmente llegar. Al cruzar el primer piso pude notar muchos ojos sobre mi con total asombro. Badu decidió quedarse en el lobby. La chica de la recepción me entregó mi gafete y caminé al elevador subiendo a él. Al llegar al piso la secretaria de Ely me recibe con una sonrisa. —La señorita Elyf se encuentra en una llamada internacional, apenas termine puede pasar. —Gracias. —¿Gusta algo de tomar?—Nada querida, gracias. Asiente y se marcha llevando con ellas algunas carpetas. Tomo una de las revistas de la mesita de espera y veo que en una de ellas sale Ely
El silencio de la habitación comenzaba a volverse insoportable.Me removí entre las sábanas por quinta vez consecutiva, pero era inútil. Cada vez que cerraba los ojos, volvía a ver el rostro de Dimitri mirándome aquella tarde.Esa mezcla de dolor y desesperación en sus ojos casi había destruido mi determinación.Casi.Suspiré incorporándome lentamente de la cama mientras llevaba una mano a mi vientre.—Esto no debería ser tan difícil... —murmuré con la voz quebrada.Me levanté y fui directo a la cocina en busca de un vaso de agua para intentar calmar el insomnio.El timbre del apartamento sonó. Observé el reloj; marcaba pasada la medianoche.¿Habrá sucedido algo con Azad?El timbre volvió a sonar. Mi mente se llenó de escenarios terribles y rápidamente me acerqué para ver quién era."Dimitri".Abrí de inmediato y lo observé angustiada.—¿Qué haces aquí? ¿Le sucedió algo a Azad?Su semblante lucía nervioso. Entró y cerré la puerta, girándome para escuchar lo que tenía que decir.—Azad
La dureza de su mirada me heló por completo. Por primera vez no vi duda ni titubeo en sus palabras, y mucho menos en sus ojos, y eso era una señal clara de que la estaba perdiendo.—¿Qué hacía ella aquí?Me giré, encontrándome a Alba en la entrada de mi despacho. La observé incrédulo y me acerqué a pasos agigantados.—Tiene todo el derecho de estar aquí porque esta sigue siendo su casa y sigue siendo mi esposa. La que no tiene nada que hacer aquí eres tú, Alba.—Vine por ti porque pensé que era una buena idea llegar juntos y así no estarías solo en la cena.—No necesito tu compañía. Sé llegar y estar solo, y de ir acompañado solo lo haría con Kate, que es mi mujer.—Ella no te quiere, Dimitri. Entiéndelo de una buena vez.—Como tú debes entender que no te quiero cerca y mucho menos en mi casa y asuntos privados.Salí de la habitación y me fui directo a la de Azad. Allí lo encontré ya cambiado y empijamado, listo para dormir junto a la señora Aura.—Puede retirarse, yo termino de acomp
Último capítulo