“Alba Montemayor”
Ese nombre se me quedó grabado en la piel como una marca ardiente. Como una advertencia. Como una amenaza.
Desde que pronuncié mi nombre frente a ella y la vi medir cada parte de mí con la mirada, supe que no se trataba de una simple visita de cortesía. No lo era.
Esa mujer no vino a "ponerse al día". Vino a incomodarme. A recordarme que antes de mí, hubo otra historia. Una historia que, por la forma en que lo miraba, aún no estaba cerrada del todo para ella.
Dimitri intentó d