Mundo de ficçãoIniciar sessão¿Qué pasaría si mueres y luego despiertas confundida dentro de un sarcófago rodeado de personas llorando por ti, pero en realidad no es por ti, es por la verdadera dueña del cuerpo que ahora ocupas. No sabes dónde estás o qué está pasando, solo sabes que de alguna forma tienes que recuperar la vida que dejaste atrás. Pues estoy es la historia de Andy, Lena, Luna y Amy, que bajo misteriosas circunstancias han muerto y, más raro aún, han revivido después de muchos años. ¿Podrán recuperar sus vidas y con ellas al amor que dejaron atrás?. Sumérgete en el misterio, la adrenalina y secretos familiares ocultos, mientras el amor trata de salir a flote.
Ler mais[LENA]Abandono, esa es la sensación que me dejó Zac al alejarse de mí. Mientras lo besaba, era como si quisiera más, era como si mi cuerpo pidiera más. Era, sin lugar a exagerar, como un adictivo revoloteo en mi estómago, como diría Francisco de Quevedo: "hielo abrazador" en su poema "Definición del amor".Pues así era estar pegada a su cuerpo, sentir que podía quedarme así para siempre, pese a su frialdad. Pero eso... lo siento por Amy, nada tiene que ver conmigo. Seguramente el corazón de esta mujer es masoquista en todo su esplendor.Zac no emite palabra alguna. De nuevo hemos regresado al silencio incómodo que nos inundaba hace rato, ese silencio que es tan profundo, que hasta suena imposible ahondar en él.— Su apellido parece ser japonés, el de la escultura de la fuente.Parece un poco confundido; sin embargo, sonríe.¡De nuevo sonríe!— No lo es. En realidad es de origen japonés. Ella nació aquí en Estados Unidos, pero sus padres eran inmigrantes japoneses. De hecho, la escuel
[LENA]Silencio.Es lo único que nos separa ahora.Camino de su mano, de nuevo en la misma plaza en la que estuve con Andrés ayer, pero esta vez con Zac... y la asfixiante tensión que se maneja entre nosotros.De vez en cuando lo volteo a ver, mas él ni se inmuta.Un dato curioso de mí es que no soporto los silencios prolongados.—Zac —lo llamo, me ve de soslayo y contesta con un “ujum” indiferente—. Ayer estuve aquí... —muerdo mi lengua, él ya sabe eso, y prueba de ello es que tensa su mandíbula apenas digo eso—. No pude conocer nada de este lugar... —continúo—. ¿Sabes algo?—Sí —contesta, terminando con el silencio sepulcral que me estaba dedicando—. Esta es la plaza Ghirardelli, o más bien conocida por los amantes del chocolate como “la plaza del chocolate” —responde, dibujando por primera vez una sonrisa sincera al verme.Sus palabras retumban en mi cabeza. Dijo...¡La plaza del chocolate!...¡Creo que acabo de encontrar mi lugar en el mundo!—Domenico Ghirardelli, o mejor conocid
[LENA]Tal vez debería aprender a disimular todo lo que Andrés provoca en mí. Es imposible dejar de verlo, algo que a mi acompañante no le agrada para nada, y no es que me interese porque, vamos, él pasó la noche con la tipa de la mesa tres.—Deberíamos irnos —habla, haciendo que reaccione y aparte mi mirada de Andrés.Zac pide la cuenta y lleva su mano a la bolsa de su suéter… ¡vaya!, no había visto… que estaba vestido con un conjunto parecido al mío, su suéter es prácticamente idéntico al mío, el color, diseño… ¡todo!¿Por qué se vistió así?No… mejor dicho… ¿por qué le queda tan espectacularmente bien esa ropa?Estamos usando ropa de pareja… ja!, eso explica la cara de rabia que tenía esa chica, si pareciera que fue premeditado el hecho de vestirnos así, combinados, como esas parejas que salen en las series. Ya solo falta que los zapatos sean iguales también… lo que sería demasiado épico a mi parecer.Mientras Zac saca su billetera y paga la cuenta, con disimulo inclino la cabeza p
[LENA]—Aprendes rápido a valorar la vida, una vez que has muerto —dijo, convencida de que con eso haría que me quedara, pero… ¿qué iba a hacer yo en este cuerpo?, ¿en esta vida?, ¿en este lugar?No le di respuesta, solo suspiré con fuerza, y eso bastó para que ella lanzara su última bomba de razón en mi contra.—Temes equivocarte con Andrés —dijo.Más que una pregunta, era una afirmación. Ahora entendía a la perfección por qué le fue tan sencillo reconocerme solo con verme una vez; si prácticamente ella y yo quedamos conectadas. No fui quien de negar a sus palabras… ¿para qué hacer dicho esfuerzo?, si era más que lógico que a cualquiera de mis posibles refutaciones le encontraría algo que me hiciera demostrar más mis sentimientos.Y que ella tenía razón, pero no se lo iba a poner fácil, ni daría mi brazo a torcer.—Él te extrañó, ¿sabes? Ha pasado estos siete meses triste, incluso sé que no estuvo en la boda porque al verme así, vestida de novia y de la mano de Liam, en realidad te v
Último capítulo