Mundo ficciónIniciar sesiónEva se casa con Salvador con un acuerdo claro: él ayuda a reafirmar la carrera política de su padre y ella le da un hijo. Pero cuando una serie de malentendidos acaba con ese matrimonio, Eva es encerrada lejos de todos y todo. Después de dar a luz en medio de la nada a una niña, Eva despierta del otro lado del océano en los brazos de Mauricio, que comienza a tejer una red de mentiras. Pero luego de cinco años, bajo el nombre de Nina, Eva se encuentra con su pasado y comienza una búsqueda desesperada por descubrir la verdad. Las mentiras de Mauricio comienzan a temblar como un castillo de naipes, la realidad de Eva se torna vertiginosa y Salvador no está dispuesto a perder a su esposa una segunda vez
Leer másEva miraba desde la ventana de su habitación a las personas que se acomodaban alrededor de las mesas forradas de blanco.Tenía el corazón inflado de alegría y una sonrisa llena de amor.- ¿Supiste que Marcos va a trabajar como parte del comité que evalúa a los alicantes para unirse al ejército? – preguntó sin voltear a ver al hombre detrás de ella.Ya no necesitaba confirmar que estaba allí, él estaba siempre que ella lo buscaba.- Sí, lo supe, Marcos lo contó hace dos días.- Daniela está contenta.- Él también. - Tendrá que presentarse a diario en el cuartel, pero no tendrá que salir en otra misión.- No fue su elección, en realidad… Le ofrecieron mi puesto, pero él lo rechazó así que lo mandaron allí.- Al final, fue como hacerles un favor… podrán pasar mucho tiempo juntos sin miedos ni angustias.- Marcos y Daniela son la combinación más despareja que pude conocer.- Pero se ven bien juntos.- Daniela atrapó a Marcos cansado – rio.Salvador la abrazo por detrás.- Hey, cuidado con
Durante dos semanas, se vieron casi todos los días.No estaban acostumbrados a coordinar sus rutinas así que mantuvieron la espontaneidad con la que se encontraban por sexo, solo que sin tener sexo.Las cosas iban más o menos así:Viernes, veinte horas.- Marcos ¿Quieres ver una película?Marcos fue al cine.Se saludaron con un beso rápido y ella lo dirigió hasta su sala tomándolo de la mano.- Hey espera, más despacio – le dijo.Ella sonrió: - Es que la película ya empezó.- ¿O es que me extrañaste? - ¿Quién te extraña a vos? – se burló.Sentado en la sala llena de personas y con niños gritando y corriendo alrededor, Marcos estaba extremadamente incómodo.- Cuando dijiste de ver una película, pensé que sería algo más… para adultos.- ¿Qué tiene esta de malo?- Daniela, si querías hacerme sentir mal lo lograste.- ¿Qué hice?- Una película de dibujitos… ¿Es en serio, Daniela? ¿Qué sigue? ¿Ir al parque, al carrusel?- No… me mareo en el carrusel – le respondió con seriedad mientras to
- Marcos… - Daniela lo miró con esos ojos llenos de brillo que siempre lo observaban con curiosidad y una chispa divertida, pero ese día, no había nada de eso – estos días fueron buenos, pero es momento de terminar esta amistad.No había brillo. No había chispa.Daniela hablaba en serio. Con el cuerpo rígido, Marcos se giró sobre sus pasos y salió del departamento en completo silencio.Mientras Daniela terminaba de vestirse, con cierto alivio, Marcos conjuraba en su cabeza una decena de maldiciones contra esa joven que había sacudido el piso bajo sus pies como un terremoto.Siempre se trataba de ella y sus ocurrencias y aunque estaba casando, harto, hasta la nuca de que eso, sentado en el asiento del conductor de su camioneta, en el estacionamiento subterráneo del edificio de departamentos en el que ella vivía, Marcos se sintió perdido.Se recostó contra el asiento y respiró hondo, intentando estabilizar su ritmo cardiaco.El celular en su bolsillo vibró.- Marcos ¿Cómo estás?- Lor
El teléfono de Daniela sonó dentro de su cartera.- Puedes contestar si quieres – Le dijo Lupita, concentrada en la entrepierna de Daniela.- No – respiró hondo, era realmente incómodo – Lo que sea puede esperar a que termine con esto.Con las piernas separadas y levantadas, Daniela se concentró en el techo.Era un tanto impaciente, pero estaba contenta.Llevaba un año cuidando su cuerpo, desde que había dejado a Eva en la casa de campo, todo para ese momento.Eva había reencontrado a su hija y la maternidad que Daniela apenas pudo vivir antes de perder aquel embarazo, resurgió con una fuerza que no podía siquiera enfrentar.Lo peor fue enterarse de que solo tenía dos óvulos viables para la inseminación, cuando creyó que su cuerpo podría crear vida sin ninguna dificultad. De una consulta ginecológica para confirmar que todo estaba en orden para buscar un embarazo, terminó en una ronda de especialista con un montón de indicaciones, medicamentos hormonales y dietas. Pero al fin era e
Último capítulo