Encerrada en el estudio, Nina no notó que Mauricio volvió del aeropuerto con las maletas, ni que la noche había caído
Él no entraría en el estudio mientras ella trabajaba, pero luego de horas en silencio, golpeó suavemente para anunciarse y abrió la puerta para encontrar a Nina sentada en el suelo, con una botella de vino al lado y una decena de papeles desparramados a su alrededor.
- ¿Tan difícil es dibujar un algarrobo? – le preguntó curioso
- Eva – soltó ella
Él se congeló, pero Nina estaba t