- Marcos… - Daniela lo miró con esos ojos llenos de brillo que siempre lo observaban con curiosidad y una chispa divertida, pero ese día, no había nada de eso – estos días fueron buenos, pero es momento de terminar esta amistad.
No había brillo.
No había chispa.
Daniela hablaba en serio.
Con el cuerpo rígido, Marcos se giró sobre sus pasos y salió del departamento en completo silencio.
Mientras Daniela terminaba de vestirse, con cierto alivio, Marcos conjuraba en su cabeza una decena de maldi