LEV
Desayuné en silencio. Pan negro, huevos duros, café sin azúcar.
Fui al armario. La ropa estaba doblada en la parte baja. Elegí una camisa negra, una de las que no tienen etiquetas. Me senté frente al ordenador del despacho. Activé el sistema. Tres cuentas bloqueadas por revisión. Dos transferencias pendientes. Moví fondos, confirmé accesos, reenvié informes al banco con instrucciones claras: revisar autorizaciones externas. Nada debe salir sin mi firma.
Los correos llegaron al minuto. Uno d