Mundo de ficçãoIniciar sessãoBlade Vitale teve sua vida despedaçada por um mafioso implacável. Desde então, apenas um desejo mantém a sua alma de pé: a vingança. E ele encontrou o alvo perfeito para ferir seu inimigo onde mais dói — a sua linda e recatada esposa favorita. Abby nunca conheceu a liberdade de fato. Vendida pela própria família aos 18 anos, ela foi obrigada a se casar com um homem frio, desalmado e temido. Uma prisioneira de luxo, marcada pelos olhares possessivos e pela obsessão do seu marido. Quando ela descobre que está grávida, o horror se intensifica em sua vida: dividir a sua atenção com um filho nunca foi esteve nos planos do mafioso. Desesperada e prestes a dar à luz, Abby encontra forças para fugir. Mas as dores brutais do parto parecem anunciar o seu fim. Até que o destino a lança nos braços de um homem estranho. Blade Vitale — o inimigo número um do homem que a mantém em correntes. Entre sombras, segredos e um ódio antigo, nascerá algo que nenhum deles previu: uma paixão proibida, ardente e capaz de destruir tudo. Porque quando a vingança se mistura ao desejo… quem realmente sairá vencedor?
Ler maisLos preparativos para la boda fueron la causa de tantos viajes, eso según mi prometida. Pero tal cosa quedó descartado cuando sostuve en mis manos las pruebas de su engaño. Fotografías de ella por diversos lugares en situaciones comprometedoras con quien menos imaginé. Zac Russell, mi primo.
La rabia hizo que lanzara las cosas de mi escritorio al suelo. Lleno de furia por no haberme dado cuenta antes.Me jode su infidelidad porque un día la quise, dispuesto a formar una familia con ella por la relación de tres años que tuvimos, pero la muy descarada en el piso inferior sigue presumiendo que en una semana será la esposa de George Castelo, mientras esté tiempo se encamó con mi primo.__¿Que harás ahora? - preguntó, Gregory mi hermano. - El motivo para casarte también era recibir la herencia de nuestros padres. Tengo la mía pero si no te casas en el tiempo estipulado y procreas un hijo tardará más tiempo en obtener tu parte.__ Me las arreglaré. - dije tomando el último sorbo de mi vaso. Salí escaleras abajo con la cabeza en alto, no tenía porqué sentirme mal. Yo fui a quien le vieron la cara de idiota, pero ella sería la que perdería todo lo que presume que tendrá al decir su deseado "sí" frente al altar.La miré sonriente, como siempre que estaba contando cómo le propuse matrimonio. Aunque exageraba siempre y no contaba que solo le di la piedra en una cena junto a la familia. Para ella todo siempre debía ser espectacular y envidiado.Saludó desde la distancia, me lanzó un beso actuando como la mujer enamorada que siempre se decía y todo ahogaron un suspiro en conjunto al ver "la pareja perfecta".Pasé de largo y no dije absolutamente nada. Fiel creyente que la venganza era un plato que se prepara en el hielo y se da cuando más frío tenga el objetivo.Salí rumbo al bar de siempre. Esta vez solo, mis amigos tenían muchas cosas que hacer y el asunto de su padre lo tenía igual o peor que yo. No quería verme como un pobre desolado así que pedí la botella de whisky más cara del lugar y me dediqué a hablar con mi abogado, ordenando que rompa el documento de sociedad con ese traidor. No iba a firmar tal cosa cuando se dijo leal a su sangre y fue capaz de burlarse de mí.Pasada la media noche ya tenía más alcohol en mi sistema que nunca antes. Solía hacerlo, pero en esta ocasión no había llevado chófer y era consciente que podía morir en un accidente. Miré mis llaves llegando a la conclusión que no iba a ser tan imbécil como para conducir estando en ese estado.Podía pagarle a alguien que me llevase a mi casa, más no sería confiable. Ser un presa de ladrones era fácil estando borracho.Busqué un taxi y al subir le dije la dirección donde debía dejarme. La cabeza me daba vueltas, estaba enojado y con náuseas. Todo junto era un completo desastre.Le indiqué al taxista que se detuviera cuando no pude detener el vómito. Tanto alcohol tenía a mi estómago quemando, así que botar todo el contenido de mis intestinos fue un alivio. Limpié mi boca con el dorso de la mano, tomando un poco de agua para quitar el mal sabor hasta que alguien tropezó deliberadamente conmigo.La inestabilidad por estar borracho no me permitió verla a tiempo y cayó sobre mí con un golpe en mi pecho que no pude detener.La maraña de telas cayó en mi cara impidiendo que pudiera ver con claridad. La vi y la vi y no fui capaz de comprender qué es lo que me obligó a seguir viéndola, inclusive toque su rostro y en menos de nada con un manotazo me apartó levantándose con rapidez.El rostro con rasgos suaves, labios delgados y rosados me dieron una imagen que creí era una alucinación por las telas blancas que llevaba encima. Su toque ardió en mi piel, su boca se movió más no entendí que dijo. Las hebras de cabello olían a barro, y cuando noté tenía los ojos cerrados buscando que desapareciera.__ Lo lamento... ¿estás bien? - preguntó tocando mis pómulos. - Estás borracho, eso lo explica.Se puso derecha con rapidez diciendo al taxista que la llevara consigo, ofreciendo un par de billetes, pero este al verla sucia accedió a hacerlo sin ningún tipo de pago.Volví a sentarme tratando de no verla más en tanto nos aproximamos a las cercanías de mi casa. No conseguí ver con claridad, pero reconocí mi propiedad y esa carretera llevaba a la que quería ir.__ Puedo llevarte a un hotel que no cobra mucho. Pasas la noche ahí si quieres o ¿ hay algún sitio al que quieras ir? - preguntó el hombre en tanto me limpié la nariz y saqué unos billetes para pagar el viaje.__ No creo que alguien me quiera cerca. - dijo la chica de cabello castaño y ojos marrones. - Me escapé de mi boda y de seguro me deben estar buscando por todos lados, pero no para darme un sitio donde descansar.__ Odio las bodas. - dije bajándome del vehículo. Los dos me vieron - Las voy a odiar en esta y todas las vidas.__ ¿Vives aquí? - preguntó bajando también.__ Eso quiero creer. - contesté sacando las llaves. Miró a todos lados, asegurándose de no sé qué, en lo que estaba queriendo meter la llave en la cerradura.__ Si me dejas quedarme te limpio la piscina. - ofreció.__ Le pago a alguien para que haga eso. - decliné.__ Te hago desayuno y me voy antes que despiertes. - insistió.__ No.__ Señorita si quiere que la lleve...__ Un minuto por favor. - se giró hacia mí de nuevo.__ Si me das ese vestido te puedes quedar y te doy desayuno. - replanteé.__ ¿Mi vestido? - se miró. - ¿para que...con que me iré vestida. Dame cien dólares por él. - su contrapropuesta me tomó por sorpresa pero no me negué.__ Hecho. - rebusqué en mi bolsillo.__ ¿Es en serio? ¿Ya viste lo maltratado que está?__ No lo quiero para ponérmelo. - extendí el billete. Ella lo tomó casi horrorizada. Me ayudó a entrar y me siguió, no sin antes agradecer al hombre que la llevó. - Duerme en donde sea, pero si te robas algo, tengo cámaras y te voy a buscar hasta que te encuentre. - dije enmedio de la borrachera.__ Gruñón. - murmuró. Medio giré para verla, pero me fue imposible distinguir más en la oscuridad.La ignoré y me fui a dormir activando la seguridad antirrobo que tenía en mi casa. No pensé en nada, solo era un borracho que necesitaba caer en una cama. Así muriera en manos de una loca vestida de novia.— Se em trinta dias ela não mostrar a eficiência que você precisa, eu mesma a demitirei. Mas se você a enxotar dessa empresa como fez com as outras. Eu juro, Vincenzo, que eu mesma me demito. — Ela rebate e sai da minha sala no mesmo instante.Eva passa pela porta, fechando-a logo em seguida e eu volto a ocupar a minha cadeira. No mesmo instante a porta se abre e uma loira passa por ela. Ela me abre um sorriso profissional e ergue um tablet protetoramente rente a seus peitos.— Bom dia, senhor Vincenzo! Meu nome é Lucile e serei a sua assistente por hoje. Podemos ver a sua agenda agora? — Sem emitir som, faço um gesto de mão e aponto uma cadeira para ela. — Ok, o senhor tem uma reunião importante…Me perco em meio a imagem dos seus beijos. Eram insanos e famintos. Algo tão carnal. Nada emocional. No fundo eu sabia que ela nunca seria minha. Um desencontro de almas. Um amor nada puro. E eu sempre me entregava aos seus caprichos. No fundo eu sempre soube; eu me tornaria a sua segunda op
Adeus Nella!Um ano após a nossa despedida, essas palavras ainda gritam dentro dos meus ouvidos. Reverberam por cada terminação nervosa do meu corpo, rasgando o meu peito, fazendo o meu coração sangrar.Deus sabe que eu quis correr ao encontro dela. Eu quis impedi-la de partir. Mas no fundo eu sabia; Nella precisava sair da minha vida. Eu precisava dá um fim a esse sentimento doentio que me sufocava por dentro. Me mantinha seu prisioneiro. Eu precisava me libertar da sombra da minha própria traição. Contudo, não me sinto limpo. Pelo contrário, eu sou a própria treva andando por caminhos gelados e sem vida. E por mais que meu irmão me diga: eu perdoei os seus pecados, não me sinto livre.— Que merda é essa? — O silêncio do amplo escritório é quebrado pelo meu rosnado implacável, direcionado a mulher em pé na frente da minha mesa. Contudo, não tiro os meus olhos dos papéis que ela me entregou há poucos minutos. — Chama essa porcaria de relatório?Dessa vez, encaro o seu olhar que tem um
AdelinaMe consideram uma força da natureza. A final, eu sobrevivi a perda do meu pai e do meu irmão em um trágico acidente de avião. Mas agora vivo sobre a linha tênue entre a vida e a morte de minha mãe. Penso, enquanto observo as dezenas de medicamentos espalhados em cima da minha mesa.O fato, é que não me considero uma força da natureza. Porque se eu fosse, não estaria com medo de perder a única pessoa que amo nesse mundo.— Ah, você está tão linda, filha!A voz fraca de mamãe me faz fitá-la. Ela força um sorriso para mim, mas no fundo, eu sei que as dores a consomem por dentro.— Ainda não sei se vou a essa festa, mamãe — retruco, separando um coquetel de comprimidos em um pequeno copo descartável.— Que bobagem, querida. É claro que você vai. E eu quero que se divirta muito essa noite.— Mamãe...Tento replicar, mas ela continua. Entrego-lhe os medicamentos e um copo com água.— Se não quer fazer isso por você, faça por sua mãe, Adelina.Suspiro quando a campainha começa a toca
Flora DeenUm ano depois…Querido Papai Noel,Meu nome é Flora Deen, mas o Senhor já sabe disso, certo? Antes de fazer o meu pedido especial para esse ano, quero te agradecer por atender o meu pedido no ano passado. Estou muito feliz de ter o meu papai de volta e estou mais feliz ainda por ganhar uma nova mamãe tão linda e tão carinhosa. É sério, eles são perfeitos juntos. Mas já está na hora de eu ganhar um irmãozinho, não acha? Ah, só para o Senhor saber eu fui uma boa garotinha o ano inteiro. Mas isso o Senhor também já sabe. Então, espero ansiosa pelo meu PRESENTE ESPECIAL DE NATAL.— Flora? — Escutar a voz de Mia me chamando me faz dobrar a minha cartinha imediatamente e logo a escondo debaixo do meu travesseiro. — Flora? — Ela volta a me chamar e no segundo seguinte a porta do meu quarto se abre. Seus lindos olhos me avaliam por alguns segundos. — O que você está fazendo aí, Bonequinha?Bonequinha. Esse foi o apelido novo que eu ganhei desde que eles começaram a levar o relacion










Último capítulo