La celebración en la mansión Thoberck había sido un éxito: risas, brindis y abrazos por la nueva vida que Lucas y Emilia compartían junto al pequeño Ezequiel. Sin embargo, ni Emilia ni Lucas podían borrar la inquietud que les había dejado la desaparición del camarero misterioso que rondaba la fiesta. Algo en su instinto les gritaba que aquella noche no había terminado con simples brindis.
Horas más tarde, cuando los invitados ya se habían marchado y el silencio cubría la casa, Sofía pidió revis