11. Clark & Co
Devoró los pasillos de su rascacielos con zancadas largas, su mente en una vorágine de rabia y pánico. La imagen de Isidora riendo con Amy en la foto de Lucía, y el mensaje final —*Sé qué hacer para que te suplique que la rescates*—, habían pulverizado su autocontrol.
No era amor. Era posesión. Isidora era su contrato, su solución, y Lucía, en su desesperación, acababa de convertirla en un objetivo.
Salió del edificio. Su coche, un deportivo negro, lo esperaba. Le dio la dirección del café cerca