El miércoles Diego llamó a las seis y veinte de la tarde.
Isidora estaba en la sala de muestras con Marco, revisando el avance del segundo prototipo bajo la lámpara de acento. El pantalón de tiro alto colgado en el maniquí articulado, con las pinzas inversas que Marco había construido siguiendo exactamente las especificaciones de Isidora. Estaban midiendo la caída de las pinzas desde distintos ángulos de observación, porque un ángulo es fácil de conseguir bien y tres ángulos simultáneamente son