El jueves Isidora se quedó hasta las once y media.
No era una decisión tomada con anticipación. Era el resultado directo de que el tercer prototipo, la blusa de cuello anudado que cerraba el primer bloque de la colección, tenía una corrección de patronaje que no podía esperar al día siguiente sin comprometer los tiempos de producción. La corrección parecía pequeña en papel: tres milímetros en la curva del escote trasero y un ajuste en la proporción del ancho del nudo. Pero el crepé japonés resp