El ambiente opulento y cargado de Oblivion Lounge era como una escena sacada de un cuadro decadente. Las luces suaves proyectaban sombras insinuantes, y el murmullo de conversaciones mezclado con el ritmo acompasado de la música creaba una atmósfera electrizante. Emilia, con su uniforme impecable, se movía con destreza entre las mesas, equilibrando una bandeja de bebidas mientras intentaba ignorar las miradas insistentes que seguían cada uno de sus movimientos.
Esa noche estaba atendiendo una d