—No recuerdo a tu hermana, pero recuerdo el caso del que hablas —dijo Alexander apartándose de ella. Emilia respiró con fuerza una vez que se alejó—. Fue una mala temporada para el negocio en aquella época.
Emilia no respondió, pues las únicas palabras que llegaron a sus labios en ese momento eran mordaces y tenía en claro que se encontraba en la cuerda floja. Al haberse sincerado con él, corría el riesgo de ser despedida. Alexander Sidorov era un hombre que se movía por beneficios y no iba a a