Mundo ficciónIniciar sesiónMinutos después, un taxi se detuvo frente al portón. Alma estaba en el cuarto de cámaras, siguiendo con la vista los cuatro monitores que mostraban ángulos de la reja, el jardín, la escalera, el canal.
Vio a Carolina bajar del taxi con una mochila pequeña, un vestido claro y esa belleza que a veces es solo una piel demasiado nueva.
Valentín la recibió en el zaguán; le dio la mano y ella, en un gesto más largo







