Mundo ficciónIniciar sesiónEl espejo devolvió a un desconocido.
Valentín se acomodó el bigote falso con dos dedos, pegándolo con esa precisión que su pulso se permitía cuando no había disparos.
Los lentes de contacto le enrojecían un poco la mirada; la peluca de cabello largo, salida de una bolsa plástica, le caía hasta los hombros con brillo de shampoo barato. Una gorra de visera curva le robaba la frente.
La camisa playera flor







