Mundo ficciónIniciar sesiónLa delgada linea entre el amor y la traición se puede cruzar en segundos. ¿Pero que pasa cuando no es amor si no obsesión?. En ocasiones somos carentes de afecto, asi que nos aferramos aquellos que nos acarician con una sonrisa. Un vestido elegante y una invitación en mi mano me llena de felicidad, por dos años he mantenido una relación secreta pero por fin hoy todo el mundo lo sabrá. El misterio hace que me emocione, Jake menciono que mañana nos veríamos en mi departamento como cada jueves pero el mismo tiempo me envió un vestido con una nota. "Esta noche deseo que todo el mundo sepa quien es mi prometida". La invitación del evento me llenaba de orgullo, dejaría de ser la sombra y me convertiría en la prometida de Jake Stone. "Señores para mi es un honor presentarles esta noche a la que se convertirá la nueva señora Stone... Carmen Sandoval" -Una copa de vino se quiebra en mil pedazos, mi mejor amiga sujeta del brazo al amor de mi vida, es ella quien reemplaza mi lugar. El silencio del salón es asfixiante, he venido para ser humillada ante todos, ¿Qué ser tan maquiavélico se regocija de mi dolor?- Con lagrimas en mis ojos abandone el lugar, creía que era una broma de mal gusto, el oxigeno de la calle se agotaba y pronto yo moriría. "Asi que si viniste" Escuche decir... con el rabillo del ojo pude ver que era el otro Stone con una sonrisa placida mientras fumaba.. todo había sido planeado por el, una broma macabra que me estrello contra la fría realidad. Lastimosamente me toco a mi atravesar el camino largo y tortuoso de la traición...
Leer másLas luces de la ciudad destellan más fuerte que nunca, los sonidos de las bocinas de los autos me parecen hoy encantadoras, es como si tocaran la más dulce melodía, esta es la noche más feliz de mi vida, me comprometeré con el hombre que amo, aquel que acompaña mi vida desde hace dos años, el mismo que cada día me demuestra que soy todo para él.
Reviso una y otra vez la nota de papel en mi mano, las palabras más dulces están escritas en letras doradas - “Esta noche deseo que todo el mundo sepa quién es mi prometida”- es increíble que me ame tanto. El anhelo de casi dos años hoy se cumplirá, mi amado por fin revelará que tenemos una relación y que nuestros planes son casarnos prontamente. Mi vestido negro, exquisito y elegante me hace ver de clase, mis zapatos y accesorios con piedras preciosas que jamás había visto decoraba mi cuerpo. Todo había sido enviado por él junto a la nota. Hoy en verdad se había lucido, es obvio que desea que yo brille más que todos los presentes. La dirección del evento estaba delante de mí, el restaurante Hills, el más prestigioso y exclusivo de la ciudad me esperaba. Entregué las llaves de mi auto al valet, quien las recibió con una amable sonrisa, mis manos sudaban y temblaban de los nervios, respiré profundo y caminé hacia la entrada. Presenté mi invitación, la anfitriona me dio el ingreso retirando mi abrigo, mencionó donde podría sentarme, era la mesa del frente, la VIP justo para la mujer más importante, pensé yo. Observaba a todos los presentes, estaban los herederos del país. Aquí se encuentra reunido la élite, millonarios con y sin escrúpulos, pero eso a mí no me importaba, solo buscaba un par de ojos y al fin los encontré. “Jake” … vestía de blanco, con sastre de tres piezas italiano al final del salón. El reía mientras hablaba con algunos hombres, su padre llegó y le mencionó algo al oído, eso hizo que él abandonara su amena conversación y caminara por una copa de champán. Llenaron las copas de todos los presentes con el licor de su preferencia, el mío era el vino así que me apresuré a pedir, deseaba tomarlo todo antes de sus palabras, quizás así controlaría los nervios. La luz de la lámpara de araña con más de mil cristales Swaroski se mueve con el viento, las personas con sus vestidos de diseñador están de pie con sus rostros de emoción, cada plato servido debe costar al menos tres mil dólares, el licor que bajaba por las gargantas eran botellas de colección, mi prometido sí que se había lucido, todo aquí era más que perfecto. “Primero quiero agradecerles a todos por estar hoy aquí presente”- menciona Jake con una gran sonrisa, la misma que amanece a mi lado, esa que me dice buen día preciosa para después besar mi nariz. Tengo el hombre más apuesto del país junto a mí, un médico neurocirujano reconocido por sus estudios en la ciencia y eficacia. Pero también el más encantador y guapo. Su cabello rubio abundante que se ondula dando visos de luz tenue. Cuerpo trabajado a diario en el gimnasio, rostro pincelado por los dioses con nariz más que perfecta, no sé si es el amor, pero siento que todo en él es perfecto. -Para mí es un honor hoy presentar a la mujer que se ha convertido en mi todo, una mujer inteligente, hermosa y sobre todo bondadosa. - Esas palabras llegaban al fondo de mi corazón, creo que gritaría ¡Sí acepto! Desde ya, pero debía contenerme para no arruinar la sorpresa. - -Con ustedes la nueva señora Stone… Carmen Sandoval.- El cristal de mi copa se rompió, la fuerza que ejercí es alucinante, el nombre que se supone que sería nombrado es el mío. Laura Rosales, la novia de Jake desde hace dos años. La misma que pasó horas a su lado, veló sus sueños y protegió de pesadillas. Ahora no era nadie, o quizás sí, la destrozada y engañada. – Jake y yo nos miramos fijamente a los ojos, su sonrisa se borró por completo y la mía salió a relucir, aplaudí celebrando la unión y los demás siguieron con los aplausos hasta que se envolvieron en una emotiva celebración, yo aproveché y abandoné el lugar, cada paso que daba sentía que me estaba anclando al suelo, hacía más difícil mi salida. La anfitriona comenzó a llamarme, me entregaría mi abrigo, pero la ignoré, sentía que me ahogaba, necesitaba huir y tomar aire. Mi pecho subía y bajaba con rapidez, mis manos temblaban, me habían gastado una broma y de la peor, ¿por qué me hacía esto a mí? ¿Por qué Jake me condenó de esta manera? Mientras me ahogaba en mis propios pensamientos una voz me trajo de vuelta. -Así que si viniste. -Escuché decir. - Con el rabillo del ojo pude ver que era el otro Stone, Lorenzo, con una sonrisa Plácida mientras fumaba. Todo había sido planeado por el, una broma macabra que me estrelló contra la fría realidad. ¿Qué te hice yo para que te burles de mí? - pregunté con mi voz entre cortada, quería llorar, correr, lanzarme a la mitad de la calle para que un auto me chocara, deseaba mil cosas y la vez nada, quizás sentarme sin hablar y contemplar la noche que se apagaba. ¿Yo? Preguntó apagando su cigarrillo con su zapato, su sonrisa fría y arrogante estaba presente, arregló su traje y volvió hablar. No soy Jake Stone, el mismo que te utilizó por dos años y hoy te desecho como una basura. - - ¿Una basura? Eso es lo que son los Stone, tú estás incluido. - - ¿Sabes a quién le hablas verdad? - mencionó acercándose a mí, esta era la segunda vez que lo veía tan cerca. Un hombre con aura oscura, igual que su cabello, barba y ojos, no era nada parecido a Jake, supongo que alguno de los dos fue adoptado, él era mi jefe en el hospital, él director para ser más exactos, pero hoy no me importaba.- -Esto no es el hospital señor Stone, estamos en la calle, hoy le hablo al hermano del traidor, al hombre que orquestó esta broma maquiavélica. - mencioné levantando mi rostro, mi mirada era firme, no iba a dejar que él me humillara más. - -Puedo ayudarte a salir del hoyo en el que estás. - mencionó observándome, su rostro era casi un algoritmo imposible de descifrar. El a diferencia de Jake no sabía sonreír, jamás expresó emoción alguna. - - ¿Ayudarme? No me digas que entrarás y pedirás que ratifiquen lo dicho. - - ¿Eso es lo que deseas? Hoy supiste que mi hermano jamás te ha sido fiel y aun así ¿deseas que vuelva contigo? - Era más que obvio que él tenía razón, no es lo que yo deseo. - -No, él se irá al infierno. - respondí y me di la vuelta, lo mejor era irme. - -Cásate conmigo Laura. - Así lo soltó, sin una explicación. - - ¿Qué? Por lo que veo te gusta jugar, no sé quién crees que soy. - -Solo te hago un favor, tú jamás encajarás en nuestro mundo, no eres más que una amante, tómalo como un obsequio, es más de lo que mereces. - mencionó y volvió a encender un cigarrillo, yo levanté mi mano y la estrellé en su rostro, solo vi como su vicio salió volando, ya no había rastro de tabaco en su boca. - -Eso es malo para su salud señor Stone.- mencioné dándome la vuelta, el valet trajo mi auto y me marché, no quería golpearlo a él pero se lo mereció, al menos es un Stone y eso me complace.- Mañana sabré qué consecuencias tengo por tal acto de irreverencia, también tendré que ver al par de traidores en el trabajo, quizás pida unos días de baja, no me siento lista para afrontar mi nueva realidad.Los mensajes de Benjamín eran cada vez más recurrentes, desde cómo iniciaba mi día y claramente como terminaba. Sé que trataba de involucrarse pero lo mantenía a raya, no quiero que Lorenzo imagine cosas que no son. Pasamos dos días tranquilos, Lorenzo con su farsa de noviazgo con Valeria. Ya su esposo había salido a dar una rueda de prensa. El daba por terminado el divorcio, sus palabras textuales fueron… “ha sido un error haberla encontrado en mi camino”. Todos sabían que ella lo abandonaba por Lorenzo, incluso firmó la separación sin quedarse con algún bien, fue la condición que puso su esposo. Ella aceptó confiada que Lorenzo le daría lo deseado. -Hola, ¿estás lista?- la pregunta de Lorenzo me devolvió a la realidad, en pocos minutos tenía que operar a su padre. Por supuesto que estaba nerviosa.- -¿Y si sale mal?- pregunté -No será así, eres la mejor. Además yo estaré contigo en la sala cariño.- Lorenzo me rodeó con sus brazos, mi rostro estaba en su duro pecho
La revisión del doctor Stone fue algo tensionaste, todo el tiempo sentía la mirada de Lorenzo en mi espalda. Podía percibir lo enojado que estaba. Incluso hacía comentarios sobre Benjamín. -Me imagino que se divirtieron en “la cita”- -Lorenzo no quiero hablar de eso en este momento.- mencioné Roberto me mostraba todos los exámenes que se había hecho, sus Tomografías y demás. -Claro, no es el momento, supongo que fue muy divertido.- -Hijo en verdad quiero entenderte. Actualmente estás saliendo con Valeria, sus padres ya hablan de matrimonio, pero estás aquí haciendo una escena de celos. ¿Que te pasa?- -Laura es mi novia y lo sabes. Valeria… Bueno solo somos amigos.- -¿Amigos? Lorenzo esa mujer está divorciándose, ya nos dio fecha de la boda de ustedes dos. Hasta mencionó darnos un nieto antes de un año.- Yo le di una mirada a Lorenzo, él piensa que esa mujer es tonta. Está dejando un matrimonio, por supuesto quiere otro inmediatamente. Necesita asegurar su estatus.
En definitiva fue un fin de semana hermoso, Lorenzo y yo compartimos un tiempo de descanso. Cocinamos juntos, y por primera vez. Me metí a su maravillosa piscina. Éramos solos los dos, justo lo que queríamos. Pero todo debía llegar a su final. El lunes llegó y con eso el trabajo. Hoy vería a mi suegro, quería iniciar los estudios de su enfermedad. En el hospital sentía más miradas de todo, creo que ya lo veía normal. Lorenzo me dio un gran beso esta mañana antes de salir del auto. Sabía que aquí dentro debíamos evitar vernos. Pasé a revisar a los bebés, me alegro saber que estaban conscientes, ellos respondían al procedimiento. Pero también me revolvió el estómago saber que Jake, retornaba a sus labores. Aunque trataba de evitarlo, él insistía en hablar, al punto que se metió a mi oficina. Rogaba por un momento, ya me había cansado de huir, así que le pedí que tomara asiento. -Princesa yo…- -Shs, empezaste mal Jake, quiero que seamos claros con algo, no soy tu princesa.
POV LORENZO Había sido la noche más horrible de mi vida, desde el simple hecho de tener que sonreírle a Valeria, ya me revolvía el estómago. Pero creo que mi enojo llegó al punto más alto, cuando Laura entró al salón de convenciones con ese vestido. Era tan corto que podía apreciar su piel completamente, los ojos de los presentes, igual que los míos estaban en ella. ¡Es mi esposa! Quise gritar pero no podía. Solo me limité a escuchar comentarios sobre ella. Era como si un patito feo se convirtiera en cisne. Estaba bella, diré bellísima, al punto que los hombres deseaban acercarse. Mientras tanto yo, aquí fingiendo con esta mujer. -Lorenzo, me dijiste que ella no era importante, ¿por qué no dejas de verla?- las palabras de Valeria, eran solo ruido en el aire. Jake, no dejaba de obsérvala igual que Carmen, pero un hombre ya conocido llegó a la escena. Benjamín Sandoval, el hermano de Carmen estaba presente. El maldito se atrevió acercarse a Laura y socializar con ella. No
Tantas cosas en una noche y recién inicia. Lorenzo demostró hoy lo posesivo que puede ser. Sin importar el lugar, me hizo cumplir con nuestra cita nocturna. Ocho en punto los dos estábamos en una habitación abandonada devorándonos, jamás pensé que fuera tan importante su agenda. No hubo ni una palabra antes de iniciar, solo nos encerramos en el lugar y retiramos nuestra ropa. Mi vestido salió fácilmente, al punto que Lorenzo seguía maldeciendo mi atuendo, pero simplemente lo ignoré. Al finalizar, volvimos a la fiesta, tuve que lavar mi rostro y limpiarme bien el cuerpo. Lorenzo, no se midió esta noche. Espero que nadie notara lo que sucedió, no tendría cara para ponerla. La vergüenza me consumía. -Has vuelto, ¿arreglo los asuntos con Lorenzo?- mencionó Benjamín.- El hombre misterioso de la noche, sé muy bien cuál es su intención, pero para mí es parte de un juego. Uno donde Lorenzo está perdiendo. Él sabe muy bien que me llena de enojo que permita que Valeria se acerque
POV BENJAMÍN Carmen por fin había aceptado mi propuesta, claramente no era por ella. No podía permitir que nuestro apellido siguiera siendo la comidilla del país. Empecé por pagar para que eliminaran el rastro de sus fotografías, sé que Jake había intentado hacerlo pero no fue tan efectivo. Ahora en mi mente estaba Laura, quería conocerla, no por mi hermana y su patética venganza. Considero que haciendo honor a la justicia, ella se ha ganado todo lo que le está pasando. Lo que en verdad me importaba era conocer la mujer que hoy Lorenzo le profesaba amor. Se preguntarán por qué sé que es amor. Les diré que en mis treinta años de vida. ¡Jamás! Vi que una mujer se acercara a ese hombre como lo hace Laura. Llevo días siguiéndolos, los dos salen juntos del hospital, entran a la mansión de Lorenzo y en la mañana salen de nuevo juntos. La lleva a restaurantes, inclusive los he visto comiendo en la calle. El hombre frío y calculador, se sienta sin problema en la acera, a comer
Último capítulo